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Al menos una persona murió y cuatro resultaron heridas en los enfrentamientos de este domingo entre manifestantes que mantienen un tranque en el municipio de Sébaco, Matagalpa, y miembros de la Policía Nacional, confirmó la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).

La víctima fue identificada como Juan Roberto Gutiérrez Rodríguez, de 27 años. “Se habla de un segundo muerto, pero todavía no lo tenemos confirmado”, dijo a El Nuevo Diario el director ejecutivo de la CPDH, Marcos Carmona.

Después de las 9:00 p.m. de este domingo corrió la noticia, en redes sociales, de que había dos muertos más en el tranque de Las Maderas, atacado una hora antes por policías antimotines, lo cual no logramos confirmar. También se dijo que había muchos heridos en ese lugar.

Amenazan a párroco

“Te vamos a matar porque tus homilías son un veneno”, le dijeron varios encapuchados al padre Vicente Martínez, apuntándole con AK-47 directamente a la cabeza.

La Diócesis de Matagalpa denunció la noche de este domingo la agresión sufrida por el párroco de la iglesia Santa Lucía en Ciudad Darío, que al regresar de la comunidad La China, donde presidió una misa, fue amenazado por los que el religioso identificó como “paramilitares”.

El sacerdote, según la publicación de la Diócesis publicada a través de Facebook, relató que al pasar por el kilómetro 90 de la carretera Panamericana Norte “un grupo de paramilitares con pasamontañas lo detuvieron e inmediatamente le señalaron con el arma y registraron el vehículo donde llevaba ornamentos y objetos litúrgicos”.

Antes de dejarlo ir, lo amenazaron con quemar la radio Santa Lucía y el templo parroquial.

El Vicente Martínez, a quien amenazaron con un AK 47 en su cabeza. Cortesía/END

Monseñor Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa, dijo que este acto “es gravísimo y temerario”.

“El padre, lo que ha hecho es acompañar al pueblo de Dios. Tocar a un sacerdote es tocar a la Iglesia”, dijo el jerarca vía telefónica a El Nuevo Diario.

 “Únanse al pueblo, no tengan miedo”

Monseñor Rolando Álvarez, obispo de la Diócesis de Matagalpa, llamó este domingo a la unidad del pueblo nicaragüense para no caer “en las mentiras que pretenden dividir” y acogió la decisión de “muchos policías” que se han negado a cumplir la orden de reprimir.

Según Álvarez, el país vive un momento en el que “tenemos que ser capaces de superar cualquier tipo de diferencia”.

“Muchos están reconociendo la urgencia y la necesidad del cambio. Gente sensata, histórica y reflexiva. Hay muchos hermanos policías que han depuesto sus armas y han dicho que no obedecerán esa orden (de reprimir), no crean que han sido pocos”, aseguró.

Padre Vicente Martínez Cortesía/END

“Desde Matagalpa le digo a todos aquellos que todavía no dan el paso para unirse a esta inmensa mayoría del pueblo nicaragüense, que no tengan miedo, que den el paso. La historia se los va agradecer y se los va a reconocer siempre”, agregó, provocando una ovación de la feligresía matagalpina.

La división, práctica de dictadores

Álvarez sostuvo en su homilía dominical que para debilitar al pueblo, las dictaduras han implementado a lo largo de la historia la norma romana: “divide y vencerás”, pero “el pueblo de Dios no se puede dejar engañar”.

“La unión hace la fuerza. Esta es la hora en Nicaragua para la unión, ha llegado particularmente la hora de la unidad entrañable, indivisible y que no conozca fisura. El pueblo que está unido se vuelve fuerte, no con la fuerza de la violencia, sino con la de la mansedumbre, la verdad y la justicia”, expresó monseñor.

Báez: “me duele verte herida”

El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, Silvio José Báez, clamó por una Nicaragua libre, “sin tiranos, ni víctimas”.

“¡Nicaragua mía, me duele verte herida y saqueada! Te sueño libre, sin tiranos ni víctimas, como una casa grande en la que todos y todas vivamos alegres, sin lágrimas ni sangre, en libertad y justicia social, orgullosos de ser nicaragüenses por gracia de Dios”, escribió en su cuenta de Twitter.

Nicaragua, que hoy cumple 55 días de la crisis sociopolítica más sangrienta desde la guerra de los años 80, está a la espera de que el presidente Daniel Ortega responda a una carta que los obispos le entregaron con una propuesta de “democratización” del país, ante lo cual pidió tiempo para “reflexionar”.

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) elevó ayer a 139 el número de víctimas en el contexto de la represión y enfrentamientos debido a la crisis sociopolítica que enfrenta el país.

Si a esa cantidad se le suma la persona muerta confirmada en Sébaco, ya serían 140 las víctimas de las protestas ciudadanas.