•   Managua, Nicaragua  |
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  • EFE

Un total de 17 jóvenes fueron liberados este miércoles con la mediación de la Iglesia católica tras ser detenidos en el marco de las protestas que se desarrollan en todo el país desde hace más de 50 días contra el Gobierno de Daniel Ortega.

 "En principio tenemos 17 ciudadanos que han sido liberados en una gestión humanitaria entre la Iglesia y nosotros como derechos
humanos", dijo a periodistas el secretario ejecutivo de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), Álvaro Leiva.

 La entrega de los detenidos a sus familiares fue realizada en el jardín trasero de la Catedral Metropolitana de Managua, con
presencia de algunos religiosos de iglesias de diferentes municipios de la capital nicaragüense.

Los jóvenes, que estuvieron detenidos en el penal El Chipote y tenían gestos de asustados, fueron abrazados por sus madres y otros
familiares quienes lloraban de emoción al verlos con vida, sin embargo, algunos de ellos presentaban golpes y raspones leves en
diferentes partes de sus cuerpos, según constató Acan-Efe.   

"Nos interceptaron esas personas, nos golpearon y nos estaban amenazando. Nos restregaban la pistola en la nuca y después nos
remitieron a la delegación", dijo el joven liberado José Miguel
Ulloa.

  Ulloa, detenido el lunes pasado por la noche, indicó que él junto con otro acompañante fueron encapuchados hasta llegar a la
delegación policial en donde recibieron maltrato psicológico, un penal en el centro de Managua, que se conoce como El Chipote y que fue un centro de torturas durante la dictadura somocista.    

17 ciudadanos han sido liberados en una gestión humanitaria. Uriel Velásquez\END

 La Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos, detalló que al menos 15 personas "están en un compromiso de monitoreo" en todos los distritos policiales de Managua por parte del jefe de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), Luis Alberto Pérez, "para ver la
ubicación de estos ciudadanos".   

 Nicaragua cumple hoy 57 días de una crisis sociopolítica que ha dejado al menos 146 muertos.  

  Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, comenzaron el 18 de abril pasado por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con
acusaciones de abuso y corrupción.