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“Ya no hay control de la cifra de muertos”, afirmó Álvaro Leiva, director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), quien estimó este jueves que el número de asesinados en el contexto de las protestas en Nicaragua supera los 170.

Leiva aseguró que la cifra se está elevando continuamente debido a los ataques recurrentes de la policía y grupos armados afines al Gobierno, que “siembran el terror en la ciudadanía” y disparan contra los manifestantes en diversos municipios del país.

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Estos ataques, según Leiva, se recrudecieron con el inicio del paro nacional el jueves a las cero horas.

Uno de los muertos del miércoles en la noche en Masatepe.

“Estamos colapsados, no hay control, hay impunidad, la violencia ahorita está generalizada y es el Gobierno el que está generando todo esto, se está ensañando contra los ciudadanos”, afirmó Leiva, detallando que los municipios bajo ataque a partir de la medianoche del miércoles fueron Masaya, Nindirí, San Marcos, Nagarote, León, Masatepe, Tipitapa y Juigalpa.

En las últimas 24 horas, esta organización contabilizó y confirmó la muerte de siete personas producto de impactos de bala: dos en Masatepe, Masaya; dos en Tipitapa, Managua;  dos en Nagarote, León, y una persona en El Cuá, Jinotega. Los ataques también dejaron decenas de heridos, según Leiva.

Situación incontrolable

El defensor insistió en que la situación del país es ahora “incontrolable” y destacó que han surgido “nuevas modalidades” de violencia, como ataques de bomberos hacia la población.

“Tenemos denuncias de que en Nindirí los bomberos han reprimido vistiendo sus uniformes”, dijo el defensor de derechos humanos, refiriéndose a los apagafuegos de la Dirección General de Bomberos, quienes responden al Ministerio de Gobernación.

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También hay denuncias de pobladores de que continúan los secuestros a los manifestantes por grupos paramilitares y que diversas iglesias que han funcionado como refugios o centro de acopios, han sido asediadas y atacadas por los grupos paramilitares que se movilizan en camionetas doble cabina.

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) informó que ha confirmado hasta el momento 162 fallecidos, cifra en la que se incluye a Sandor Dolmus, de 17 años, quien era monaguillo de la catedral de León y murió por un impacto de bala en el tórax.

Marlin Sierra, directora ejecutiva del Cenidh, comentó que “es lamentable ver cómo se va incrementando cada día la violencia, cómo se están utilizando las armas de fuego de manera indiscriminada contra una población civil”.

 Represión y muerte en siete municipios

Sierra coincidió con Leiva en que grupos afines al Gobierno rondan las calles “completamente armados, generando terror en la población”.

“No entendemos cómo es que se está hablando de sentarse a una mesa de diálogo cuando no hay un cese de la represión”, se cuestionó la dirigente.

Sierra también denunció que el número de desaparecidos ha incrementado y que la población le ha reportado al Cenidh que son los mismos grupos armados a bordo de camionetas los que “están deteniendo de manera ilegal a diferentes jóvenes que han participado o que han estado protestando en la defensa de sus derechos”.

Un obstáculo en la realización del trabajo de los defensores de derechos humanos, aseguró Sierra, es que no tienen acceso a la información de los detenidos en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial ni de ningún otro centro de detención.