•   Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

A las 11:00 p.m. del miércoles cuatro jóvenes que regresaban a su casa fueron encañonados por agentes de la Policía Nacional y trasladados a la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocida como El Chipote, luego de que una llanta del vehículo en que viajaban explotara cerca del perímetro de seguridad de la residencia del presidente Daniel Ortega, en Montoya. 

Este caso forma de parte de las ocho detenciones ilegales que la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) registró el miércoles en Managua y Ciudad Sandino.  

Jorge Luis Murillo, Belén Villalobos, Irving Gutiérrez y Luis Rivas son los detenidos en Montoya. “Pasaban por la parte del perímetro del presidente, se les ponchó una llanta, quisieron arreglarla y una camioneta doble cabina con policías se les acercó, los pusieron contra el suelo, les apuntaron con pistolas en la cabeza y se los llevaron a El Chipote”, explicó Carla Sequeira, de la CPDH.

Los otros cuatro

Katherine Benavides Santana, de 19 años y originaria de Ciudad Sandino es otra de las detenidas. “Llegaron dos camionetas doble cabina a la casa, fue sacada brutalmente sin orden de captura y la obligaron a cambiarse frente al oficial de policía”, según la denuncia de la familia ante la CPDH. 

Mary Santana Herrera, la mamá de la joven, estaba este jueves en las afueras de El Chipote pidiendo la liberación de su hija. Sospecha que fue detenida por haber participado en las protestas contra el Gobierno. 

La lista de detenidos la completan Wálmaro Pavón Barahona Olivares, apresado el miércoles en su casa ubicada en el barrio Jorge Dimitrov. “Aparecieron dos camionetas (una sin placa y otra de León número 01519). Se bajaron policías y miembros de la Juventud Sandinista del barrio y se lo llevaron detenido sin justificación”, afirmó la CPDH. 

 Los otros dos detenidos son Víctor Manuel Salvatierra Lara, un taxista de Managua, y Jorge Luis Cornavaca a quien detuvieron cuando fue a solicitar un récord policial en Ciudad Sandino. 

“Estas detenciones son parte de los abusos y atropellos que se están cometiendo en el país, sobre todo, contra la juventud. Estas violaciones a los derechos humanos no deben seguir ocurriendo”, señaló Marcos Carmona, director ejecutivo de la CPDH.