•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Desde la madrugada de este sábado, las fuerzas de choque con civiles armados y acompañados por agentes de la Policía Nacional iniciaron los operativos de limpieza de tranques y represalias contra ciudadanos identificados como protestantes en los barrios orientales de Managua.

Entre el lunes y martes operaron en El Edén y Larreynaga, y desplegaron la represión a Bello Horizonte, Santa Rosa, Nueva Libia y sobre la pista Solidaridad.

Ayer  continuaron en los barrios Carlos Marx, Villa Miguel Gutiérrez, San Jacinto, Villa Progreso y Rubén Darío.  “La zona estaba tranquila, pero comenzaron a entrar los encapuchados armados, y la policía a la par les deja hacer lo que quieran. Estuvieron disparando a matar, luego quemaron una casa en el barrio Carlos Marx y también una funeraria que es de la misma familia, pero ellos nunca se metieron en estas cosas (protestas)”, alegó uno de los familiares de las víctimas que por seguridad prefirió omitir su nombre.

En el barrio Rubén Darío la población denunció que los parapoliciales les dieron persecución a tres jóvenes. Luego continuaron por Villa Progreso y siguieron hacia Rubenia.

También se reportó un ataque armado de encapuchados en Jardines de Veracruz, donde los ciudadanos colocaron una barricada, pero nadie resultó herido.

Barrios cercados por protección

Las zonas cercadas por barricadas se ubican en los distritos IV, V, VI y VII, en un área aproximada de 5.4 kilómetros cuadrados, incluyendo desde la pista La Sabana hasta los semáforos del mercado Iván Montenegro, así como la pista Buenos Aires, donde durante el día permiten transitar.

En los barrios 9 de Junio, 8 de Marzo y Las Américas 3 los habitantes ayer decidieron levantar barricadas tras conocer del atentado en el Carlos Marx.

“Tenemos que protegernos. No vamos a dejar que pasen por aquí. Lo que hicieron con esa familia que murió quemada, no tiene nombre. Si no hay justicia el pueblo hará justicia”, expresó un poblador.

El asesor legal de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, Pablo Cuevas, dijo que la población tiene miedo por la represión indiscriminada que utiliza a los escuadrones de encapuchados para hacer “el trabajo más sucio”.