•   Estados Unidos  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Los hermanamientos que han estado por más de 30 años ayudando al desarrollo rural de Nicaragua han mostrado suma preocupación por la crisis sociopolítica que vive el país, donde más de 140 personas han muerto por protestar pacíficamente contra el gobierno de Daniel Ortega, a quien le exigen que democratice el país.

El hermanamiento Brookline-Quezalguaque Siter City recientemente canceló el viaje a Nicaragua que una brigada de estudiantes graduados de Medicina tenía programado para este verano.

Los estudiantes llegarían a Quezalguaque, en León, junto con cuatro miembros de la junta directiva de la organización, para prestar servicios médicos a las diferentes comunidades rurales de esta localidad.

Los encargados del hermanamiento de la ciudad de Brookline con Quezalguaque señalaron que, a pesar de los problemas por los que atraviesa el pueblo de Nicaragua, ellos han desembolsado para el 2018 más de US$47,000 para la purificación del agua en esta ciudad, beneficiando a más del 80% de esta población, quienes gracias a ello, ahora pueden consumir agua limpia.

“Nosotros hemos trabajado por más de 35 años muy de cerca con los 12,000 habitantes pobres que tiene la comunidad de Quezalguaque. Tenemos lazos de amistad muy fuertes que nos unen con esta comunidad”, expresó Sarah Johnson, miembro del hermanamiento.

“Esperamos que la violencia termine pronto y que la paz regrese a este hermoso país”, subrayó.

David Gullette, encargado del hermanamiento Newton/San Juan del Sur, resaltó que en los últimos 30 años que han estado trabajando al lado de los sanjuaneños, el hermanamiento ha construido más de 18 escuelas públicas y reconstruido otras en igual número en las áreas rurales de esta zona del país. 

Por su parte, Margaret Gullette, cofundadora del programa educativo Escuela gratis para adulto y de la Escuela Técnica de San Juan del Sur, en donde se han graduado desde el 2002 más de 11,000 estudiantes, en su mayoría mujeres de bajos recursos y de las áreas rurales de esta zona, resaltó que una vez que pase la crisis que ahoga a la población de Nicaragua, pondrá en marcha un programa para empoderar a los estudiantes a través de la educación cívica, para que sean personas más pensantes en el futuro.