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Entre los seis muertos que dejó hoy en Masaya un ataque cometido por civiles y policías, se incluye a un tradicionalista de San Jerónimo, de nombre Marcelo Mayorga López, a quien le dieron un tiro en la cabeza y cuyo cuerpo quedó tendido en una calle, mientras su esposa gritaba desesperada para recuperar el cadáver durante un enfrentamiento.

“En un carretón me lo llevé (el cadáver)", declaró a El Nuevo Diario su esposa, Auxiliadora Cardoze.

Un video de ella, gritando desesperada para que le permitieran recuperar el cuerpo de su marido, se ha hecho viral este martes.

"Un policía que estaba a la par mía se reía”, denunció Auxiliadora Cardoze. "Ayúdenme, ayúdenme a sacarlo....", gritaba la mujer a los protestantes, quienes no podían darle auxilio por la presencia de policías.

Al final, dijo Cardoze, cuatro policías (dos mujeres y dos hombres) le ayudaron a subir el cadáver a un carretón, pero no el oficial que se reía de su desgracia. Cuando todo eso sucedía, se escuchaban disparos de armas de fuego y de morteros.

“Lo único que hizo, cuando le dije que me ayudara, es dejar que (me auxiliaran) dos mujeres y dos hombres policías, pero él no”, criticó Cardoze a un oficial no identificado.

Así lo mataron

Marcelo Mayorga López y su esposa, Auxiliadora Cardoze, formaban parte de los protestantes en Masaya, pero no tirando morteros, aclaró ella.

“Estábamos unidos al grupo de la defensa cívica en Masaya, nuestro aporte no era tirar morteros, era atender heridos, llevar comida”, dijo Cardoze.

Añadió que cuando en Masaya capturaban a miembros de los CPC o a cualquier simpatizante del gobierno, el propio Mayorga López se los llevaba en su moto y los entregaba al padre Edwin Román o al defensor de los derechos humanos, Álvaro Leiva.

"SIn ningún interés lo hacía, él ponía su moto, la gasolina, su tiempo", dijo su viuda.

La mujer explicó que a Mayorga López lo mataron de un tiro en la cabeza, cuando él intentaba rescatar a otra persona.

"Él iba a salvarle la vida a un muchacho que le dieron (un tiro) con un AK 47 en un brazo. Cuando lo jaló, le dieron el balazo. Fue un disparo certero, en la cabeza”, relató Cardoze.

Mayorga López, de 40 años de edad, había sido un cargador tradicionalista de San Jerónimo por los últimos 24 años.

Deja a dos hijos, de 18 y 10 años, respectivamente.

De las seis muertes registradas este martes en Masaya, la de Mayorga López es la que más ha causado conmoción, porque su cuerpo quedó tendido boca abajo sobre una calle y porque luego, su esposa, gritaba para recuperar el cadáver, sin que nadie le ayudara.

El cadáver de este tradicionalista quedó en la calle donde existió la Farmacia Aguilar, en Masaya. Su esposa indicó que tuvo que trasladarlo en un carretón.

En su perfil de Facebook, Mayorga López se definía como una "persona amable, servicial, sincera. Cuando puedo, ayudo sin esperar nada a cambio. Así de fácil".

Su esposa, Auxiliadora Cardoze da fe de ello.