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“¡Ayúdenme!, ¡ayúdenme a sacarlo!, él no es un perro, ayúdenme”, gritaba con insistencia entre las balas una mujer sobre el cuerpo ensangrentado de Marcelo Mayorga, uno de los ciudadanos muertos este martes.  

Mayorga, quien expiró sosteniendo una tiradora de hule en su mano izquierda, quedó tendido en una calle del barrio San Carlos, de Masaya.

Policías antimotines, a escasos metros de la escena, ignoraron el llanto y el clamor de la mujer y siguieron disparando contra civiles que desde hace dos meses protestan en Masaya contra el gobierno de Daniel Ortega.

Hasta las 5:00 p.m., la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) reportaba, al menos, seis personas muertas y 35 heridas por armas de fuego.

De las seis víctimas mortales, tres fueron identificadas como Marvin López López, Marcelo Mayorga y Dayner Useda, quien recibió impactos de bala AK-47 en la columna y el brazo.

El secretario ejecutivo de la ANPDH, Álvaro Leiva, explicó que de los 35 heridos, 20 necesitaron atención médica urgente, pero los antimotines impidieron que los asistieran.

Los habitantes se refugiaron en las casas todo el día para evitar las ráfagas de balas que los policías y los paramilitares disparaban sin reparo.

El operativo

Desde las 4:00 a.m., se desplegaron en las entradas a Masaya decenas de antimotines y grupos civiles encapuchados y armados con escopetas de alto calibre, con el objetivo de llegar hasta la estación policial, donde permanecía atrincherado el comisionado general Ramón Avellán, subdirector de la Policía.

Durante más de dos semanas, Avellán y un grupo de oficiales permanecieron encerrados en el cuartel cercado por barricadas vigiladas por protestantes antigobierno que han hecho frente a la represión, incendios y saqueos ejecutados por turbas.

Para atacar Masaya, las fuerzas gubernamentales desmantelaron primero el tranque ubicado en la rotonda de Ticuantepe, a unos 20 kilómetros de esa ciudad, donde hasta la noche de este martes permanecía un grupo de encapuchados pro-Gobierno que acecha a civiles y requisa vehículos.

Periodistas de los canales de televisión 12 y 100% Noticias fueron víctimas de estos armados, quienes en la mañana les despojaron de cámaras, celulares, dinero en efectivo y documentos personales.

Pese a la violenta acción, las fuerzas represivas no lograron entrar a Monimbó. AFP\END

Al llegar a Masaya, los antimotines y los encapuchados atacaron a ciudadanos en protesta que permanecían en las barricadas de los barrios El Fox, Coyotepe, San Carlos, San Jerónimo, Ulises Tapia y la colonia Nisboa.

Los enfrentamientos cesaron a eso de las 2:00 p.m., pero las ráfagas y el asedio de los enmascarados a bordo de camionetas doble cabina continuó, denunció la ANPDH.

“Después que ingresaron al centro (de la ciudad) se han mantenido dando rondas en barrios específicos, para sacar a jóvenes de sus casas y llevarlos a un rumbo desconocido”, agregó el secretario ejecutivo de la ANPDH.

Antimotines y parapoliciales atacaron con balas a ciudadanos de Masaya que se defendían con morteros y tiradoras de hule, en las trincheras levantadas por la población AFP\END

Más barricadas

Tras el ataque de este martes, los habitantes de Masaya levantaron más barricadas en toda la ciudad por la tarde. En Monimbó esperaban un ataque; pero este barrio fue impenetrable para las fuerzas gubernamentales.

Los masayas, según han explicado, decidieron hace más de un mes levantar barricadas y ubicar tranques en las entradas a la ciudad para protegerse de las turbas armadas, los saqueos, incendios y detenciones ilegales.

Condenan ataque

El ataque a balazos a la población de Masaya fue motivo de condena nacional e internacional. Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), lo condenó.

“El pueblo de Masaya ha demostrado su heroísmo en las páginas más oscuras de la historia de Nicaragua. Condenamos cualquier tipo de ataque que atente contra la vida y la seguridad de los habitantes de Ticuantepe, Nindirí, Masaya y Los Pueblos Blancos”, escribió Almagro en su cuenta de Twitter.

El cardenal Leopoldo Brenes hizo un llamado al Gobierno y a la Policía a detener la violencia en esa ciudad, a dar la orden de “no seguir atacando a la población de Masaya”.