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La madre de Jarod Daniel Ramírez Cerda suplicó que no lo mataran. “Llévense todo, pero no disparen”, clamó la mujer a los encapuchados que entraron violentamente a su vivienda. No la escucharon.

Jarod, de 17 años, se desplomó en la habitación de su mamá, Raquel Vanesa Cerda Méndez, tras recibir tres disparos, dos en el estómago y uno en el pecho.

“Se identificaron como JS (Juventud Sandinista) y (exigieron) que le diéramos todo lo de valor. Se llevaron los teléfonos, una computadora y antes de irse le dieron tres balazos”, alcanzó a declarar Raquel Vanesa Cerda Mendez a los periodistas antes de caer en estado de shock. 

Johana Bravo, tía del joven, relató que a eso de las 11:00 p.m. Jarod y su primo de 16 años decidieron abrir la puerta de la vivienda, en la colonia 10 de Junio, para sofocar el calor mientras terminaba un trabajo académico. Jarod cursaba el segundo año de la carrera de Comunicación en la Universidad American Collage.

Según el docente William Narváez, el hecho ocurrió a la 11:00 p.m., cuando encapuchados armados entraron a la casa de habitación del joven. Cortesía\END

“Era el único hijo de mi prima hermana, por eso ella está destrozada. Les suplicó a los hombres que no lo mataran, pero le dispararon dos veces en el estómago y una en la tetilla. Aunque lo llevamos a la Cruz Roja, no lo ingresaron porque no tenía signos vitales”, relató Bravo.

Los encapuchados se movilizaban a bordo de dos motocicletas, y cuando uno de ellos intimidó al adolescente de 16 años, Jarod corrió hacia el cuarto para alertar a su mamá.

Los sujetos exigían joyas y artículos de valor, pero al no recibir lo que pretendían golpearon a Raquel Vanesa Cerda Mendez con la cacha de una pistola, contó su prima.

Jarod les entregó su teléfono celular mientras Raquel Cerda les ofrecía que tomaran lo que quisieran de la casa pero que no les hicieran daño. Sin embargo, antes de irse “un de los hombres le hizo tres disparos a mi sobrino, no le importó que mi prima les suplicara que no dispararan”, dijo Bravo.

Entre las cosas que se llevaron está una computadora, que Jarod había prestado para realizar el trabajo de la universidad, celulares y televisores.

Agentes del Distrito IV de la Policía de Managua llegaron a la vivienda para investigar y le dijeron a los familiares que el cuerpo del muchacho debía ser remitido al Instituto de Medicina Legal (IML) como parte de las investigaciones.

Raquel Vanessa Cerda Méndez se negó inicialmente a permitir el procedimiento forense, pero luego accedió para hacer los trámites correspondientes y exigir justicia.

El próximo 10 de noviembre Ramírez Cerda cumpliría 18 años. Él fue “una víctima más de la delincuencia que está azotando la ciudad en los últimos días”, afirmó Bravo.