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Francisco Rivera Narváez, de 17 años, caminaba de regreso a su casa junto a su primo y compañeros del equipo de futbol al que pertenecía cuando desde una camioneta sujetos encapuchados le dispararon.

El joven cayó herido en una calle del barrio Santa Elena, en Managua, y fue trasladado al hospital Alemán Nicaragüense donde falleció en la madrugada de este sábado.

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“Francisco todavía respiraba (tras ser baleado), los vecinos y mi sobrina lo llevaron al (hospital) Alemán, pero a las 12:32 de la madrugada de hoy (sábado) murió”, confirmó la tía del joven, Milagro Rivera López, en el Instituto de Medicina Legal donde esperaban retirar el cadáver con el apoyo de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH).

Rivera López relató que el ataque ocurrió a las 9:30 de la noche del viernes cuando los muchachos regresaban de una práctica de futbol.

“Mis dos sobrinos pertenecen a una liga de futbol y juegan todas las tardes en una cancha cerca de la casa... A Francisco lo dejaron tirado y a mi otro sobrino, con los amigos se los llevaron al Distrito VI”, aseguró la tía paterna del fallecido.

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A Reynaldo José Rivera Narváez, de 20 años,y a dos de los cuatro jóvenes que el viernes acompañaban a Francisco los liberaron la mañana de ayer en la referida estación policial. “Desde el viernes, como a la media hora de los hechos, llegamos al Distrito VI y los oficiales de la estación nos negaron que mi otro sobrino se encontraba ahí con sus amigos, pero a las tías por parte materna les confirmaron que sí. Entonces, nos quedamos en la estación hasta hoy que lo liberaron”, añadió la denunciante.

Familiares de Francisco Rivera Narváez. Foto: Bismarck Picado/END

Rivera López dijo que a Reynaldo lo liberaron sin ningún golpe, pero salió bajo amenazas. “Él confirmó que la policía fue la que le disparó a Francisco”, indicó.

“Lo que pasa es que los chavalos se confiaron, como no escucharon nada de ataques por la zona se fueron a jugar y de repente se les apareció la camioneta. Reynaldo y sus amigos aseguran que una policía encapuchada le disparó en la cabeza a su hermano”, relató.

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Francisco y Reynaldo trabajaban como albañiles, eran jóvenes que hacían deportes y no se metían con nadie, aseguran sus familiares.