•   Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Después de siete semanas de haberse tomado la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), los universitarios atrincherados en el recinto Rubén Darío fueron atacados nuevamente la madrugada de este sábado por grupos parapoliciales y francotiradores que hirieron de bala a 15, secuestraron a tres y se presume que asesinaron a dos estudiantes, según testimonios de jóvenes. 

Los ataques comenzaron alrededor de la 1:30 a.m. del sábado, cuando un grupo de armados atacó una de las barricadas ubicada al norte de la Rotonda Universitaria, misma  que habían levantado los estudiantes precisamente para protegerse de las balas de los grupos armados pro Gobierno y evitar el paso de los mismos. Allí hirieron a varios con armas de alto calibre. 

 Joven fue baleado desde camioneta

“Fuimos a rescatar a los heridos, pero nos comenzaron a disparar con AK’s”, dijo uno de los universitarios, de 19 años, que a bordo de un camión de la Alcaldía que se encontraba en el recinto acudió con otros seis jóvenes a rescatar a sus compañeros. Sin embargo, los parapoliciales hirieron a todos los que abordaban el camión. “A algunos les dispararon en la mano, a otros en las piernas, en la espalda, no logramos llegar donde estaban los heridos”, relató el joven, quien recibió un balazo en el pie. 

Los disparos provenían desde el inicio de la Pista Suburbana, desde el cerro conocido como “Chico López” y desde la avenida que lleva al barrio Rigoberto López Pérez, de acuerdo con testigos. En este último sector también secuestraron a tres jóvenes, quienes posteriormente fueron liberados. 

En Lomas de Monserrat los parapoliciales habrían asesinado a dos jóvenes, relataron estudiantes que se encontraban en las barricadas. En una de las calles de este reparto, cercano a la UNAN-Managua, aún se veían las manchas de sangre que quedaron en el pavimento y sobre la pared externa de una casa. El cuerpo del joven presuntamente asesinado allí se lo habrían llevado los parapoliciales, por lo que los organismos de derechos humanos no habían podido, hasta ayer, confirmar las muertes. 

Los ataques armados se extendieron toda la madrugada y cesaron alrededor de las 8 a.m., aseguraron pobladores y estudiantes. 

Sacerdotes en UNAN

A las 9:00 a.m. los sacerdotes Raúl Zamora, Erick Alvarado, Leonel Alfaro y Horacio Matus se trasladaron hacia la UNAN-Managua enviados por el Cardenal Leopoldo Brenes para conocer “de primera mano” la situación en el sector, según la Conferencia Episcopal. 

También se presentaron al lugar los participantes del Diálogo Nacional que representan a la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, entre ellos Juan Sebastián Chamorro, Medardo Mairena, Azahalea Solís, Sandra Ramos y Zayda Hernández. 

 Obispos piden respuesta de Ortega

“El Cardenal nos ha pedido acompañar a estos jóvenes que están siendo atacados de manera arbitraria”, dijo el párroco Leonel Alfaro, quien junto a otros religiosos habló con un grupo de universitarios y con familiares de jóvenes que habían sido atacados, para después trasladarse hacia el Centro de Capacitaciones y Eventos PAEBANIC, del Ministerio de Educación, en donde presuntamente habían trasladado a los jóvenes secuestrados. 

A pesar de haberse apostado allí por más de una hora, nadie recibió a los sacerdotes. Posteriormente, el grupo de religiosos fue avisado de que liberarían a tres jóvenes en el distrito III de la Policía Nacional. 

“Hacemos un llamado al gobierno que retire a las fuerzas paramilitares, porque los sacerdotes vamos a estar en la UNAN mientras exista la amenaza de ataques, allí vamos a estar defendiendo a los jóvenes, a los que sufren, a los que están desarmados”, afirmó el párroco Erick Alvarado, de la Iglesia Divina Misericordia.   

Liberaron a tres

A las 11 a.m. los jóvenes Alberto Jiménez, Dustin Martínez y Alberto Martínez, visiblemente golpeados, descalzos y sucios, fueron liberados por la Policía Nacional y entregados al sacerdote Leonel Alfaro. 

La versión policial asegura que “grupos de sujetos encapuchados con armas de fuego, morteros y molotov” que se encontraban en los tranques de la UNAN-Managua fueron “repelidos por pobladores”, quienes los entregaron a las autoridades policiales del Distrito III. 

 Matan a niño de un año

Sin embargo, defensores del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), quienes recibieron a los jóvenes que fueron liberados para proveerles atención médica y psicológica, aseguraron que estos fueron retenidos por parapoliciales armados, quienes los golpearon y posteriormente los trasladaron a la delegación policial. 

Ataque en UNAN-Managua. Foto: Bismarck Picado/END

“Los secuestradores indicaban a dónde golpearlos, contaron que los golpeaban con culatas de fusil, uno de los muchachos se siente desprendida la mandíbula. Los amenazaron, con los mismos fusiles, con abusarlos sexualmente”, relató Gonzalo Carrión, del Cenidh. 

Alejandro Martínez, padre de uno de los jóvenes liberados, aseguró que pensó que a su hijo lo habían matado. “Me lo golpearon mucho, me lo agredieron. Esto no puede seguir sucediendo, mi hijo no es delincuente, cada uno de estos muchachos está peleando por una causa”, relató ayer, el mismo día en que en Nicaragua se celebra el Día del Padre.