•   Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Policías y civiles armados encapuchados lanzaron ataques en Managua y Masaya este sábado, dejando al menos cinco personas muertas.

En Managua, el operativo denominado “operación limpieza” de barricadas causó la muerte de un niño de 14 meses, y dos muertos más, según las organizaciones de derechos humanos.

 Pesadilla en El Chipote por detenciones ilegales

El secretario general de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), Álvaro Leiva, dijo que hasta la tarde del sábado hubo personas asesinadas en Las Américas Uno, villa Austria y el barrio Santa Elena, de la ciudad de Managua, mientras en Masaya fue asesinada por un disparo en el cuello Carolina Collado, de 57 años.

Leiva estaba en el Instituto de Medicina Legal, acompañando a los familiares del joven Reynaldo José Rivera, de 17 años, asesinado por civiles armados pro-Gobierno en el barrio Santa Elena.

El representante de la ANPDH señaló que es demasiada la represión del Gobierno, que no solo ataca a los protestantes en los tranques, sino que ejecuta a personas en la calle. Destacó que los cuerpos represivos gubernamentales y partidarios también asediaron las ciudades de Estelí y León.

A las 7 de la noche del sábado hubo un ataque policial en la ciudad de Jinotepe, donde hubo al menos tres heridos de bala, según versiones de pobladores.

 Parapoliciales balearon y torturaron a atrincherados en la UNAN

En Managua los ataques comenzaron en la madrugada de este sábado en Rubenia, donde las fuerzas gubernamentales cortaron el fluido eléctrico y dejaron a oscuras los barrios orientales, para después disparar con fusiles AK-47, escopetas y pistolas contra los protestantes, quienes solo se defienden con morteros artesanales y hondas de hule, según los habitantes de la zona.

Policías en Masaya. Foto: Óscar Sánchez/END

El asesor legal de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) , Pablo Cuevas, señaló que el operativo aumentó a las 5 de la mañana, con un centenar de efectivos policiales transportados en camionetas y motos, acompañados por dos palas mecánicas, cinco camiones de volquete de la Alcaldía de Managua y una ambulancia.

El objetivo era el desmante lamiento de las barricadas de la pista La Sabana, levantadas hace más de 15 días en la zona, que este sábado quedó arrasada.

Muertos en Managua

Bajo fuego de balas estuvieron residencial Rubenia, Villa Austria, Jardines de Veracruz, el área del complejo Conchita Palacios del Ministerio de Salud, colonia Primero de Mayo, Villa Flor, la pista del mercado Iván Montenegro, colonia 14 de Septiembre, la Salvadorita y Las Américas I, donde los civiles armados del Gobierno le arrancaron la vida a un niño de poco más de un año, de un disparo en la cabeza.

José María Delgadillo Orozco, de 69 años, conocido como Chema Loco, es uno de los fallecidos por los ataques de antimotines y parapoliciales, en el sector de las Américas I. Según pobladores de la zona, Chema se levantó temprano a comprar unos productos para preparar el desayuno, cuando fue rafagueado por grupos de choque afines al Gobierno.

 Joven fue baleado desde camioneta

Otro de los fallecidos fue Arturo Gómez, electricista, quien recibió un impacto de bala en la cabeza. Vecinos comentaron que esta muerte se registró la mañana del sábado cuando policías y parapoliciales entraron a Villa Austria.

La represión también se produjo en Las Américas Tres y la vía hacia Veracruz, donde las turbas armadas cometieron pillaje, asaltando a quienes encontraban en la zona.

Otro lugar que estuvo bajo las balas desde la madrugada fue la zona suroeste de Villa Fontana, donde usaron drones para ubicar a los estudiantes en protesta que están en la Universidad Autónoma de Nicaragua. Ahí se habla de la muerte de dos personas y 15 heridos.

Marlin Sierra, directora ejecutiva del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), señaló al Gobierno de estar cometiendo masacres, al atacar a la población de forma indiscri-
minada.

“Estuvimos en el hospital, donde llevaron a varios heridos y vimos pasar el cadáver del señor (de la Primero de Mayo). Ahí tomamos la denuncia de Alba Jenny Mendoza, de 39 años, quien al conocer de la presencia de las turbas y antimotines, junto a otras perso-nas del barrio, salió a sonar las cacerolas y las fuerzas gubernamentales le dispararon. Ella sufrió un refilón de bala en el labio superior, pero fue suficiente para hacerle cirugía”, dijo Sierra.