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Dos estudiantes de medicina y tres paramédicos voluntarios, son los que atienden el puesto médico del tranque San José, ubicado a la entrada de la ciudad de Jinotepe Carazo, donde además de curar a los heridos, víctimas de la represión gubernamental, también han visto nacer a tres lindas bebés.

Dicho puesto médico fue habilitado por autoconvocados que se mantienen atrincherados desde hace más de dos meses en la zona. Según Nadia Robleto, doctora en leyes, ella decidió prestar sus servicios voluntarios en el puesto médico luego que su corazón fuera tocado tras la masacre de los estudiantes en Managua después del pasado 18 de abril.

“Yo tengo mis hijos y me puse a pensar en el dolor de esas madres. Hubo algo en mí que me llevó a apoyar en el puesto médico. Antes venía solo por las tardes, pero ahora estoy permanente,” agregó Robleto.

Para Nadia, una de las experiencias más emocionantes de su vida fue ayudar a dar vida, pues en este puesto médico han logrado nacer tres niñas.

Jerson José Cruz es estudiante del cuarteto año de Medicina en la UNAN, León, y es el médico oficial del tranque San José.

“En un principio este puesto fue habilitado para atender las emergencias y heridos que resultan de los enfrentamientos, pero al estar toda la ciudad en medio de barricadas, la población cercana al lugar ha optado por visitarnos y pues aquí los atendemos, sin embargo, nunca esperamos que atenderíamos partos, pues la primera joven que vino fue súper rápido, la bebé nació bien”, dijo Cruz.

Prevalece la vida

Cruz también explicó que uno de los tres partos era gemelar y que nunca se imaginaron que una de las bebés nacería en el puesto médico.

“Yo había atendido partos únicos, pero nunca un gemelar. Ese día doña Karen Isabel Vega Sánchez, de 24 años de edad, llegó al puesto médico con dolores de parto, sin embargo, ella no sabía que eran dos niños los que andaba en su vientre, debido a que en un ultrasonido decía que era solo un bebé y en un documento que presentó decía que posiblemente eran dos, pero no lo confirmaba”, explicó el joven médico.

Al momento del parto, dos escritorios y una colchoneta son los que sirven como camilla, además de estar equipados con campos estériles que permiten dar seguridad a la salud tanto de las madres como de los bebés.

“Este parto gemelar fue algo complicado; la primera niña nació de nalguitas, pero al ver que a la madre se le habían retirado los dolores, tomamos la decisión de llevarla al hospital regional Santiago, donde se le practicó una cesárea para extraer a la segunda bebé”, recordó.

 Agregó que da gracias a Dios de que todo haya salido bien y que las niñas están sanas y salvas.
“Aquí nosotros hacemos lo que podemos para ayudar a la población que ya no le da tiempo de moverse hasta el hospital”, indicó el médico Cruz.

Dos de las tres mujeres que han dado a luz en este puesto médico son originarias del departamento de Carazo y una es de la ciudad de Masatepe, quienes han traído al mundo a sus hijas en medio de fuertes enfrentamientos entre civiles armados pro-Gobierno y autoconvocados.

Para los jinotepinos el nacimiento de las niñas en el puesto médico San José representa una señal de esperanza de que la paz y el amor reinará en la ciudad, venciendo al espíritu de muerte, ya que en este tranque lo que ha prevalecido es la vida.