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Cuando Lucy gritó: “¡Encapuchados!”, para alertar sobre el peligro a sus amigos, los hombres armados ya tenían rodeado el lugar. Uno de estos alcanzó escuchar a la jovencita y le cobró su osadía a golpes, cuenta ella mientras muestra las marcas en su cuerpo.

Eran las 5:00 p.m., del lunes, en el parque de Batahola Norte, en Managua, un grupo de chavalos jugaba chibolas y otros conversaban en las bancas, como suelen hacer cualquier día.

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“Yo estaba sentada en una de las bancas y llegaron cuatro camionetas, los chavalos no vieron a los encapuchados y grito: ‘¡Encapuchados!’, uno de ellos se tira y me dice ‘callate hija de p’ y me da con la cacha de la pistola aquí en el abdomen, me tiró al piso y me raspé la rodilla y el codo”, relata la adolescente, de 14 años, todavía impactada por el terror que sintió al tener el cañón de un arma apuntándole.

Sujetos armados y encapuchados atacaron a balazos a un grupo de niños y adolescentes, cuando jugaban en este parque de Managua. Foto: Orlando Valenzuela/END

Todos corrieron y los encapuchados abrieron fuego, sin reparar. Dos fueron alcanzados por las balas y a otro se lo llevaron, sin que hasta ahora se conozca su paradero. El desaparecido fue identificado como Justin Pavel Gutiérrez Pérez, de 17 años.

“Mi hermano de 13 años se metió a una zanja porque estaba preocupado pensando que me habían agarrado, uno de los hombres lo vio y le dijo que si no salía de la zanja lo iba a matar; él no se quiso salir y le disparó en la pierna. Mi primo de 12 años iba corriendo y una bala pegó en el poste y le dio en la pantorrilla”, relató un niño de 11 años.

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Giana Nicaragua, vecina del parque, presenció el ataque y afirmó que los niños estaban jugando como cada día. De repente “vinieron cuatro camionetas y se bajaron los hombres y empezaron a tirar balazos; cuando me pude salir solo se miraban las chinelas y zapatos que quedaron regados cuando los niños empezaron a correr, esos hombres desalmados los siguieron por eso callejones y dispararon”, relató.

“Esos balazos que los (dos) niños recibieron no fue bala perdida, fue directamente que les dispararon”, aseguró la testigo.

Los familiares de Justin Pavel Gutiérrez Pérez denunciaron que la noche del lunes en la estación de policía del Distrito II les dijeron que el joven no estaba entre los detenidos y este martes denunciaron el caso en la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) y fueron a pedir información a la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) conocida como El Chipote.

Solicitaron a los ciudadanos en general que si saben del paradero de Justin Pavel Gutiérrez Pérez, que llamen al teléfono 8287-6843 para informar a Liliana Pérez.

“Todo pasó porque los dejaron salir. Si ellos no hubieran andado ahí en la calle nada les habría pasado, porque la cosa está peligrosa”, declaró la abuelita de los niños heridos, quien pidió no revelar su identidad por temor a represalias.

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Los niños heridos fueron atendidos por la Cruz Roja y trasladados al hospital Fernando Vélez Paiz. Este martes se conoció que el menor de 13 años sería sometido a una operación porque la bala le quedó alojada cerca de la rodilla.

La policía del Distrito II dijo estar investigando el caso, pero no ha brindado ninguna información de sus indagaciones.