•   Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Un total de 285 persona murieron entre el 18 de abril y el 25 de junio en Nicaragua, en el contexto de las protestas ciudadanas, de las cuales 127 tenían menos de 30 años de edad y, de estas, 18 eran adolescentes o niños, y tres eran bebés, revela un informe de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH).

Del total de víctimas mortales, solo 262 han sido identificadas.

 Encapuchados balean a niños en parque

El 96.2% de los fallecidos corresponde a civiles y el 82.2% murió por disparos de armas de fuego, por lo que la ANPDH pide al Gobierno que cese la represión.

El secretario general de este organismo, Álvaro Leiva, lamentó que las autoridades sigan asesinando a la población por ejercer el derecho a expresarse públicamente.

Según las investigaciones de la ANPDH, las muertes se deben sobre todo a disparos, muchos en la cabeza, y también han ocurrido torturas, ahorcamientos, personas incineradas y la victimización de menores de edad, entre estos dos bebés calcinados y uno que recibió un impacto de bala en la cabeza.

Leiva destacó que existe un “estado de sitio” no declarado, porque los grupos de parapolicías o civiles armados se han dedicado a sembrar el terror en la población.

 Encapuchados y policías detienen a excoronel en Nagarote

“Actualmente se están dando operaciones fuera de la ley con grupos armados paramilitares y tropas de choque, ejerciendo capturas, torturas, asesinatos atroces selectivos, allanamientos de morada sin orden judicial, daños a la propiedad privada y pública, motivados por un fanatismo partidario. Existe un ‘estado de sitio’ no declarado, provocado por operaciones fuera de la ley, dirigidos por grupos afines a la ideología partidaria, conocidos como Consejos del Poder Ciudadano (CPC)”, afirmó Leiva.

El defensor de derechos humanos señaló que existe un uso desmedido y desproporcionado de armas de fuego, utilizadas por las fuerzas de choque del Gobierno, sin justificar el manejo de fusiles de guerra de alto calibre y de francotiradores.

Los datos de ANPDH precisan que de las 285 personas asesinadas, 235 perdieron la vida por balas, con impactos en la cabeza, el tórax, el abdomen y otros puntos delicados. Otras personas han fallecido calcinadas, bajo arma blanca, ahorcadas, desmembradas o en situaciones de accidentes sospechosos.

Masaya bajo amenaza

El párroco de la iglesia San Miguel Arcángel, de Masaya, padre Edwin Román, comentó que la represión continúa en todo el país y en estos momentos Masaya está tomada por las camionetas con parapolicías armados.

 La Casa de los Mejía Godoy cierra sus puertas por crisis en Nicaragua

“Existe un ambiente represivo. A pesar que aún hay algunas barricadas, sin embargo, la ciudad está en una tensión porque ha sido tomada por paramilitares con Hilux. Y qué pesar que la policía es parte de esta represión. Es insólito ver a policías con pasamontañas, rostros tapados. Es una fuerza represiva lo que se ve en Masaya”, indicó Román.

El clérigo indicó que este martes viajaron a Roma el cardenal Leopoldo Brenes y monseñor Rolando Álvarez, porque el papa Francisco está preocupado por la situación de Nicaragua.

“Hemos visto también al nuncio apostólico pasando barricadas y sintió ese dolor del pueblo. Ahí se dio cuenta de la realidad. Ahí mismo se va palpando el clamor del pueblo y como sacerdotes debemos escuchar a los fieles. Por eso, lo que recogen del pueblo, nuestros obispos se lo dan a saber al Santo Papa”, explicó Román.