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Desde hace dos meses alrededor de 50 motociclistas de la ciudad de Diriamba, Carazo, cobran 20 y 30 córdobas para transportar pasajeros hacia las ciudades de Dolores y Jinotepe.

Debido a que en el departamento no existe autoridad que regule a los transportistas piratas, es que nace este nuevo medio de transporte.

Según Yasser Acevedo, quien aseguró que desde hace quince días se unió a otros motociclistas, debido a que se quedó sin trabajo.

Debido a la inseguridad que existe en la ciudad, a las cinco de la tarde todo tipo de transporte deja de funcionar. Tania Narváez/END

"Yo en mi moto me vengo a poner a la gasolinera, como hay tranques en Dolores y Jinotepe, los carros no pueden pasar, entonces es solo en moto o en bicicleta, así me gano unos cuantos pesitos para la comida, cobro 20 córdobas hasta el tranque de Dolores y 30 hasta el de Jinotepe", alegó Acevedo.

Asimismo Reynaldo Aguirre, dijo que desde hace dos meses inició a transportar pasajeros, pese a que ha tenido problemas y reclamos de los cadetes de mototaxis.

"Se han puesto malos los cadetes de mototaxis, pero no me queda de otra porque la fábrica donde yo trabajaba cerró sus puertas, aquí logro hacerme mis 300 pesos diarios, pero en gasolina invierto 160 córdobas, yo no voy hasta Jinotepe porque tengo que cortar caminos y es muy arriesgado", indicó el motociclista.

Sin embargo para los transportistas de microbuses de la ruta Jinotepe, Diriamba, ha sido un golpe muy fuerte, ya que ellos han tenido que buscar rutas alternas para poder seguir laborando.

"Nosotros salimos de la parada de la gasolinera del reloj, nos vamos por dentro a salir a las cuatro Esquinas, pasamos por San Marcos y luego hacia Jinotepe, es duro para nosotros, pero en acuerdo con los pasajeros incrementamos la tarifa de 7.50 a 20 córdobas, los pasajeros lo pagan porque van más seguros y ellos ven todo lo que pasamos para poder llegar hasta Jinotepe", indicó Geovany Flores, conductor de microbús.

En el departamento no existe autoridad que regule a los transportistas piratas. Tania Narváez/END

Pese a que muchas de las personas han optado por transportarse en motocicletas, debido a la comodidad y rapidez, el peligro está a la vista y paciencia de todos, pues ni el conductor ni el pasajero portan cascos de seguridad.

Debido a la inseguridad que existe en la ciudad, a las cinco de la tarde todo tipo de transporte deja de funcionar y para seguridad de los que se encuentran en los tranques y la ciudadanía las motos de dos ruedas tienen prohibido circular por el centro de la ciudad a partir de las seis de la tarde, con el fin de evitar robos y saqueos en la ciudad.