•   Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Apenas tiene 10 años de edad y ya es un sobreviviente de la represión de grupos civiles armados del gobierno, tal como relató su padre, Marvin José Gómez, en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) este viernes.

Uno de los encapuchados le apuntó con una escopeta, lo obligó a tirarse el piso y pudo ver cómo herían a su hermano de 13 y a su primo de 12 años cuando corrían.

 Acribillan a protestante en León

Esto sucedió el lunes 25 de junio en el parque de Batahola norte. Además de sufrir los niños un atentado contra su vida, partidarios del Gobierno están acosando a la familia y amenazándoles.

Marvin, quien presentó la denuncia ante las organizaciones de derechos humanos, dejó que su niño describiera lo vivido.

Relató haber visto a la cara al tipo con el pasamontaña que le apuntaba con la escopeta, que vestía chaleco y pudo observar que en sus ropas sobresalía una insignia policial, la cual reconoció porque una familiar suya pertenece a la Policía.

“Me gritó que me tirara al suelo y que me iba a matar. Yo pensé que me mataría, pero otro lo llamó y me dejaron. Un vecino me llamó para que entrara a su casa y corrí”, dijo el niño, quien pidió a las organizaciones de derechos humanos que ayuden a Nicaragua para que se detenga la violencia contra la niñez.

Su hermano, de 13 años y su primo de 12 fueron heridos, alcanzados por balines de una escopeta 12, uno de los cuales pudo observar su padre en el hospital donde le extrajeron el perdigón.

Acosado por policías

Marvin Gómez pidió a las organizaciones de derechos humanos protección para él y su familia, porque están siendo acosados por policías de civil, grupos armados y adeptos al Gobierno que en las redes sociales subieron su foto con la leyenda: “Se busca”.

El padre de los niños dijo que estos jugaban en el parque y cuando él vio desembocar las camionetas con hombres armados, corrió a traer al más pequeño que jugaba en la calle, quien casi es atropellado por los parapolicías.

 Encapuchados invaden terrenos y secuestran

Al regresar para buscar a sus otros niños, el de 13 le dijo “me pegaron” y miró la sangre en su pierna.

El denunciante responsabiliza al Gobierno de cualquier atentado contra él y su familia, porque no quieren que sigua recopilando pruebas ni testimonios de la agresión en el parque.

El abogado del Cenidh, Braulio Abarca, dijo que tramitan la documentación para pedir medidas cautelares para esta familia y enviarán información de este caso al Alto Comisionado de las Naciones Unidas, al Comité de Derechos de Niños y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.