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La directora de Aministía Internacional para las Américas, Ericka Guevara Rosas, dijo hoy que los actos de violencia que ocurren en Nicaragua podrían ser juzgados por tribunales locales o de otros estados.

“La simulación del gobierno del Presidente Ortega con el diálogo continua siendo parte de su política de represión, como se refleja en los episodios de violencia del fin de semana. Las familias nicaragüenses no deben seguir contando muertos ni un día más. Son hechos inaceptables que deben ser debidamente investigados y juzgados por los tribunales nicaragüenses o por tribunales de otros estados bajo el principio de jurisdicción universal”, expresó Guevara en un comunicado publicado en la página web de la organización.

La directora de AI, apoyó la instalación del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y lo destacó como una esperanza para el pueblo de Nicaragua y para todas las víctimas de la violenta represión ejercida en las protestas cívicas, iniciadas desde el pasado 18 de abril.

“Las autoridades nicaragüenses deben asegurar las condiciones para que el trabajo del GIEI contribuya a la verdad, la justicia y la reparación a la que tienen derecho las víctimas.”, apuntó la experta.

Guevara sostuvo que es deber del gobierno de Ortega parar la represión y darle el derecho a la población de poder expresarse libremente, sin temor a perder la vida.

“En lugar de garantizar el cese a la represión y los derechos humanos de toda la población, el gobierno del Presidente Ortega parece estar empeñado en sumar casos a la larga lista en los que deberá trabajar el GIEI. La población debe poder ejercer su derecho a la libertad de expresión sin temor a perder la vida” advirtió.

Al concluir el comunicado, la directora para las Américas de Amnistía Internacional, pidió al gobierno materializar las 15 recomendaciones de la CIDH en los barrios y calles de Managua.

Ataque criminal en marcha de las flores

La Marcha de las Flores estaba finalizando en la rotonda Jean Paul Genie al mediodía del sábado 30 de junio, cuando comenzaron los gritos y el traslado de heridos, cuando un grupo de marchistas se dirigía hacia la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) para mostrar su solidaridad a los estudiantes que permanecen atrincherados en esa casa de estudios y que este sábado por la mañana habían sido atacados por policías.

El grupo había recorrido unos 300 metros cuando fueron interceptados por sujetos encapuchados afines al Gobierno que disparaban a quien pasaba por el lugar.

La zona donde estaban los armados del Gobierno eran unos terrenos altos, propiedad del Grupo Coen, invadida hace dos días por encapuchados y precaristas.

El ataque contra los manifestantes pacíficos dejó otras 12 personas heridas, entre ellas una niña, según datos de organismos de derechos humanos y brigadas de rescate.