•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

 El empresario Roberto Estrada Zamora y un yerno de este, cuya identidad no fue revelada por las autoridades policiales, son investigados por el secuestro y asesinato de Sarybel Abad Urcuyo, encontrada muerta en la cuesta El Plomo, Managua.

Estrada Zamora y la víctima estaban en proceso de divorcio y, tras el hallazgo ha sido señalado como sospechoso del crimen.

“El caso ya casi lo tenemos esclarecido”, dijo una fuente vinculada las investigaciones que iniciaron instantes después que se produjo el secuestro a eso de las 1:18 p.m. del martes, cuando la víctima regresaba a su casa, en el reparto Altamira.

arybel Abad Urcuyo.

Sarybel Abad Urcuyo fue encontrada muerta dos horas después en un vertedero de basura ubicado de la cuesta El Plomo. Su cuerpo presentaba un impacto de bala en la cabeza y fue quemado dentro de un vehículo.

La misma fuente confió que la Policía interrogó a otro familiar de Roberto Estrada Zamora, cuya identidad no fue revelada para evitar entorpecer las pesquisas policiales.

Un funcionario de la aceitera de la cual Roberto Estrada Zamora es el principal dueño aseguró a El Nuevo Diario que el empresario se presentó de manera voluntaria a brindar su declaración ante la Policía.

“Él (Roberto Estrada) se presentó voluntariamente a la Policía brindar su declaración desde que se conoció del caso (secuestro y crimen) ”, se limitó a comentar Maynor López, gerente de ventas de la aceitera.

La detención de Roberto Estrada y uno de sus yernos refuerza lo publicado en la cuenta de Facebook por Annais Correa,  hija de  Sarybel Abad Urcuyo quien responsabiliza a su padrastro por el crimen.

“Quiero que sepa todo el mundo que a mi madre (Sarybel Abad Urcuyo) no la mató ningún delincuente común, la mató su esposo Roberto Estrada Zamora”, publicó Correa en su cuenta de Facebook.

En la misma publicación, la hija de la víctima incrimina por el crimen a otros familiares de Roberto Estrada Zamora, asegurando que Abad Urcuyo habían había recibido amenazas en varias ocasiones.

“Esta gente está utilizando la situación del país para hacer una cortina de humo, todo por el maldito dinero de un divorcio, quiero que se haga justicia y no voy a parar hasta que este gente pague”, sostuvo la hija de la víctima.

Eduardo Abad confirmó que su hermana pasaba por un proceso de divorcio que calificó como “difícil” con su esposo Roberto Estrada Zamora, “porque después de 20 años de matrimonio tenían bienes en común”.

Eduardo Abad también pidió que su cuñado sea investigado, insistiendo en que el crimen contra su hermana es un femicidio y no un asesinato relacionado a la crisis sociopolítica del país, como los autores han pretendido simular.

Secuestro grabado

Eduardo Abad  presenció el secuestro de su hermana. Él regresaba a la casa cuando los sicarios obligaron Sarybel a subir a un vehículo.

“Eran hombres que llegaron fuertemente armados con los rostros cubiertos con capucha”, relató. El secuestro  también quedó grabado en las cámaras de seguridad de una casa vecina.

Para Eduardo Abad quienes secuestraron y asesinaron a su hermana son sicarios y tenían como único propósito matarla; esto porque solo dos horas después de haberla secuestrado le quitaron la vida.

Las honras fúnebres de Sarybel Abad Urcuyo fueron anoche en la funeraria Sierras de Paz y hoy al mediodía después de una acto religioso recibirá cristiana sepultura en el campo santo del mismo nombre.

Aumentan femicidios en Nicaragua

Los femicidios aumentaron en un 39% en Nicaragua en los primeros seis meses del año con respecto al mismo periodo de 2017, según datos de la organización no gubernamental Católicas por el Derecho a Decidir (CDD).

Es decir, que entre enero y junio de este año ocurrieron al menos 32 femicidios, nueve más que el año pasado, cuando a finales de junio se reportaban 23 asesinatos de mujeres en varios departamentos del país.

Solamente entre abril, mes en que iniciaron las protestas contra el Gobierno y la consecuente represión policial, y junio, han muerto producto de femicidios 13 mujeres, algunas incluso desmembradas y con signos de haber sido abusadas sexualmente, indicó Magaly Quintana, de CDD.

La muerte de Sarybel Abad Urcuyo, quien fue secuestrada de su casa y encontrada sin vida posteriormente cerca de la Cuesta El Plomo, en Managua, se investiga bajo sospechas de femicidio. Sus familiares señalaron a su pareja, de quien se estaba divorciando, como uno de los presuntos autores intelectuales del crimen. Con el caso de Abad Urcuyo sumarían 33 femicidios en lo que va del año.

Policía no atiende casos

Quintana aseguró que la mayoría de los presuntos femicidas que habrían asesinado a mujeres durante este año “están prófugos de la justicia”, tanto porque los familiares “ya no recurren a la Policía” como porque esta institución pública “no está investigando estos casos”.

“Si ni siquiera investigan los 300 asesinados, mucho menos van a investigar a los ciudadanas consideradas de segunda categoría en este país”, comentó Quintana, agregando que solo un par de casos de femicidio se han judicializado durante este año.

Además de los 33 femicidios que la CDD contabiliza hasta la fecha, también han registrado seis asesinatos de mujeres y dos menores de edad que murieron en el contexto de la actual crisis y de los altos niveles de violencia que imperan en el país.