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Si el gobierno de Daniel Ortega hubiera seguido las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de frenar la represión y desarmar a los parapolicías, José Leonel Casco Berríos no tendría una lápida en el cementerio de Chinandega, ni formaría parte de una veintena de asesinados desde que arribó por segunda ocasión al país este organismo de derechos humanos.

La mamá de José Leonel es Petrona Berríos, una de las madres que clama por justicia. “José seguiría vivo y docenas de madres no tendríamos que estar sufriendo por el asesinato de sus hijos; todo, si el Gobierno tuviera voluntad para encontrar una respuesta”, expresó.

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Petrona denunció ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) que las autoridades no han hecho nada para encontrar al asesino de su hijo.

José Leonel Casco falleció el 6 de junio, por participar en las protestas en la ciudad de Chinandega, donde encapuchados armados progobierno le propinaron tres disparos de pistola en el abdomen, cuando en las calles el joven demandaba democracia para Nicaragua.

El director de la CPDH, Marcos Carmona, señaló que el Gobierno no ha mostrado voluntad para frenar la ola de muertos que provocan la Policía y los grupos armados del partido gobernante.

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“Con CIDH o sin CIDH, el Gobierno no detiene la represión, ni siquiera por apariencia por la presencia de una organización internacional de derechos humanos que da seguimiento a las recomendaciones planteadas”, comentó Carmona.

Indicó que las cifras de fallecidos no se detienen. Cada día hay nuevos casos, lo que significa que el régimen no tiene la intención de encontrar una salida a la demanda de la población.

“Así que la pregunta es: ¿Cuántos muertos necesita el gobierno de Daniel Ortega?”, expuso Carmona.

Cifra en aumento

El director de la CPDH indicó que después de la primera visita de la CIDH, en su informe preliminar del 21 de mayo destacó la cifra de 76 muertes, pero en su informe final del 22 de junio la subió a 212; es decir que en ese período el listado subió en 136 asesinatos.

La CPDH contabiliza 21 asesinatos desde que se instaló el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni), una instancia de la CIDH encargada de investigar los hechos de violencia y crímenes en el período de las protestas.

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Por su parte, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) tiene en sus registros 21 asesinatos desde el 24 de junio, o sea que en 13 días en promedio fallecieron tres personas cada dos días.

El coordinador del área legal del Cenidh, Gonzalo Carrión, destacó que la represión sigue, no bajó ni durante las sesiones del Diálogo Nacional y así se mantiene una constate de detenciones ilegales, asedios, desapariciones, ejecuciones extrajudiciales y asesinatos perpetrados por los llamados escuadrones de la muerte, civiles encapuchados y armados a bordo de camionetas y motos.

El Meseni tiene el objetivo de dar seguimiento a las 15 recomendaciones de la CIDH derivadas de su visita al país en mayo. El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) realiza investigaciones de más de 200 muertes, entre otros hechos de violencia en el contexto de la represión gubernamental iniciada en abril pasado.