•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Web

El cardenal Leopoldo Brenes pidió hoy el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega; la vicepresidenta, Rosario Murillo; y al subdirector de la Policía Nacional, Francisco Díaz, detener las acciones que ejecutan los civiles armados, en referencia a un ataque que comenzó esta mañana en los municipios de Carazo y que dejaban al menos un muerto.

“Hago un llamado al presidente Daniel, doña Rosario, al comisionado general Francisco Díaz, que por favor, en el nombre de Dios, detengan esa acción (operativo en Carazo), que va a llevar más dolor, más tristeza y quieran o no, esta situación la cargan sobre sus hombros”, dijo Brenes durante una homilía en la catedral de Managua.

Desde tempranas horas los pobladores de los municipios de Carazo denunciaron el ingreso de decenas de camionetas con civiles armados y reportaban al menos un muerto a balazos.

Brenes explicó que estos parapolicías tenían rodeadas la Basílica de San Sebastián, en Diriamba, y la parroquia de Santiago, en Jinotepe, impidiendo a los párrocos ingresar a los templos.

“Para nosotros es muy triste lo que está pasando”, expresó Brenes.

Las camionetas que ingresaron hoy a Carazo con parapolicías. Cortesía/ENDLa crisis en Nicaragua cumplirá tres meses este 18 de julio y a la fecha deja a más de 300 personas asesinadas a balazos.

“Detrás de estos 300 fallecidos hay 300 mamás, un buen número de esposos, un buen número de hijos, y el dolor de toda una patria, Nicaragua”, lamentó Brenes.

La iglesia Católica participa como testigo y mediadora en un diálogo nacional, en el cual la Alianza Cívica (universitarios, empresarios, campesinos y sociedad civil) han pedido adelantar las elecciones, como solución a la crisis en Nicaragua, pero ayer Ortega descartó esa posibilidad.

Hoy, Brenes pidió que ningún nicaragüense más muera en el contexto de esta crisis.

“Que a ningún nicaragüense se le quite la vida, sea de la tendencia que sea, que no se le quite la vida a  nadie... Un nicaragüense, sea de la tendencia que sea, piense como piense, no tenemos ningún derecho a quitarle la vida”, indicó el cardenal.

Daniel Ortega y Rosario Murillo, en un acto público. Archivo/END

Durante la misa, Brenes pidió un momento de silencio para pedir por la paz en Nicaragua.

“Un silencio que habla, que el Señor escucha, un silencio que puede ser la mejor voz esta mañana”, señaló.

Además, el prelado pidió “que se toquen el corazón los que tienen esta responsabilidad” de solucionar la crisis en Nicaragua.

“La paz se construye con acciones buenas que surgen del corazón, no de resentimiento”, agregó.