•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El cardenal Leopoldo Brenes y el obispo Rolando Álvarez responsabilizaron directamente al presidente Daniel Ortega, a la vicepresidenta Rosario Murillo y al comisionado general Francisco Díaz por el aumento de la represión en el país este domingo, y denunciaron la imposición de un estado de terror que pone en riesgo la continuidad del diálogo nacional.

“Al señor presidente Daniel, a doña Rosario (Murillo), al comisionado general Francisco Díaz, por favor, en nombre de Dios, detengan esta acción que va a llevar más dolor y tristeza. Quiérase o no, esta situación carga sobre sus hombros”, dijo el cardenal Brenes en su homilía dominical en la Catedral de Managua, mientras se registraban ataques de antimotines y parapoliciales en Diriamba y Jinotepe.

Los obispos sostienen que seguirán apostando por el diálogo, pero el gobierno debe dar señales de buena voluntad para lograr justicia y democracia. Archivo\END

Visiblemente afectado, Brenes lamentó la represión en las ciudades de Diriamba y Jinotepe. “Celebramos esta eucaristía en este ambiente de penitencia, de tristeza, de dolor, porque (esa) no es la forma en que se construye la paz”.

“Están criminalizando y aterrorizando a este país”, enfatizó monseñor Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa, refiriéndose al empleo de las armas y fuerzas irregulares en “lo que llaman operación limpieza, que se trata de enviar a los antimotines y fuerzas parapoliciales para arrasar con los tranques”.

“Nosotros (los obispos) nos vemos en la obligación moral de explicarle al pueblo que desde el inicio estuvimos de acuerdo en la importancia de la libre circulación, pero no aisladamente, sino dentro de todo un conjunto de medidas de democratización, en el que se fuera trabajando dentro de un cronograma serio, avanzando simultáneamente de la mano con las reformas institucionales de raíz que necesita y urge este país para vivir en democracia”, explicó.

Álvarez dijo que la Iglesia siempre apostó y sigue apostando por la paz, “pero no la paz de los cementerios y el terror”.

Al señor presidente Daniel, a doña Rosario, al comisionado general Francisco Díaz, por favor, en nombre de Dios, detengan esta acción que va a llevar más dolor y tristeza. Quiérase o no, esta situación carga sobre sus hombros”. Cardenal Leopoldo Brenes.

“Siempre estuvimos de acuerdo con el libre tránsito, pero dentro de un conjunto de medidas serias y responsables que le permitieran al pueblo enrumbarse a una auténtica democracia, donde la voz del pueblo fuera escuchada y su voto fuera respetado”, agregó.

El obispo mencionó que la Iglesia católica desde el inicio de la crisis ha sido imparcial y ha mediado en la liberación de jóvenes manifestantes contra el Gobierno, pero también de policías y trabajadores estatales.

Recordó que el pasado sábado, en Jinotepe, estaba detenida una inspectora de la Policía. Las autoridades pidieron la mediación de la Iglesia y lograron su liberación. “Pero miren cómo nos pagan (con represión). Después nos acusan de ser imparciales. ¿Eso es imparcialidad? No les importa eso y ellos atacan y siguen atacando”, cuestionó el obispo.

El obispo de la Diócesis de León, monseñor Bosco Vivas, también lamentó este domingo los ataques armados registrados en el país en las últimas horas, y señaló “que cada quien, conforme más seria es su responsabilidad, más grave es su pecado”.

“Esperamos que este río de sangre no continúe”, expresó Vivas tras celebrar la homilía en la catedral.

Diálogo en riesgo

Monseñor Silvio José Báez, obispo auxiliar de Managua, informó que los obispos de la Conferencia Episcopal se reunirían para valorar la continuidad del diálogo nacional, debido a la falta de voluntad política del Gobierno en avanzar en el tema democrático.

“Lo digo ahora claro, porque lo he hablado ya con varios obispos: la Conferencia Episcopal va a valorar seriamente la continuación en el diálogo nacional, porque no es un juego. Ahí está sobre la mesa el futuro de nuestra patria y hay que ir con seriedad y buena voluntad”, afirmó.

Según Báez, los obispos “no podemos seguir sentándonos con los representantes de un Gobierno que miente, que no acepta su responsabilidad y continúa masacrando a la población civil”.

Están criminalizando y aterrorizando a este país. Todas las palabras, acusaciones que ellos lanzan contra la población civil son palabras y acusaciones que les ameritan y les caen a ellos”. Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa.

“Los obispos seguiremos apostando por el diálogo, si se rompe será por la intransigencia, la dureza de corazón, la soberbia y la ambición de poder de los que tienen la autoridad política en Nicaragua. Ellos serán los responsables de no haber querido encontrar una salida pacífica a esta crisis nacional que ellos mismos provocaron y la historia los juzgará”, advirtió.