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La fuerte represión de policías y parapolicías en los municipios de Jinotepe y Diriamba,el domingo pasado, dejó, al menos, 45 detenidos de forma ilegal, aseguró la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).

Hasta el mediodía de ayer, la cifra de denuncias de personas a los que los policías y parapolicias, les retuvieron un familiar, superaba los 40. Elieskar Vallecillo, de la CPDH, aseguró que la mayoría de detenidos fueron en el municipio de Diriamba.

Vallecillo informó que de los 45 capturados, 42 se confirmó que están en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) y el resto está reportado como desaparecido. Según las denuncias que recibió la CPDH, las personas fueron retenidas en los tranques que estaban levantados en Diriamba y Jinotepe. No obstante, otros ciudadanos fueron capturados cuando circulaban por las calles o los sacaron de sus casas.

Las capturas produjeron que una gran cantidad de personas,  entre madres, hermanas y amigos de los detenidos, llegarán y se plantaran frente a los portones de la DAJ. Algunos manifestaron que se quedarán en la noche, a pesar que las condiciones en este lugar no son las idóneas.

Un  grupo de  personas autoconvocadas que ayuda a los familiares que se mantienen en la DAJ, aseguran que tienen unos 40 colchonetas para dormir; sin embargo, no están seguro si les dará abasto para la cantidad de gente que ha llegado. De igual manera, ellos les proporcionan alimentos y agua. También colocaron dos baños portátiles.

Cacería

María Vásquez, una de las madres que llegó a la DAJ para saber qué ocurrió con su hijo Miguel Ángel Hernández, quien fue detenido en Diriamba el domingo durante los ataques.

Afirmó que Hernández iba rumbo a su trabajo en una  empresa de alimentos cuando fue detenido por paramilitares.
“Después solo me avisaron que lo trajeron a las Cuatro Esquinas, pero lo buscamos allá y no estaba”, dijo Vásquez, quien se vino a Managua, donde le confirmaron que está detenido en la DAJ.

Ligia María Muñiz denunció que su hijo Giovanni José García, de 30 años, fue capturado a pocos metros de su casa cuando regresaba de traer su pago como cuidador de una casa.

“Mi hijo trabajó por 21 años en la elecciones por el presidente Daniel Ortega y mi mamá fue cocinera personal de ellos. Mi hijo trabajó por él, mal comido y mal pagado”, declaró Muñiz.

La CPDH reportó que el pasado sábado fueron capturados 11 personas en Matiguás, municipio de Matagalpa, durante una ataque a los tranques que autoconvocados habían colocado.

Cenidh:18 crímenespor represiónen Diriamba y Jinotepe

Al menos 18 asesinados es el resultado de la represión  que el pasado domingo desarrollaron fuerzas conjuntas de la Policía y   arapoliciales en los municipio de Diriamba y Jinotepe, las dos principales ciudades del departamento de Carazo.

“Tenemos 18 asesinatos comprobados en Diriamba y Jinotepe, además de una gran cantidad de heridos y desparecidos”, aseguró vía telefónica la presidenta ejecutiva del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, Vilma Núñez.

De esos 18 asesinados, 11 cadáveres la mayoría de ellos, proveniente de Diriamba fueron ingresados a la morgue del Instituto de Medicina Legal (IML) la noche del domingo, indicó la defensora de los Derechos Humanos.

El IML en una nota publicada en la página web de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) manifestó que entre las 8:23 a.m. del domingo y las 8:23 p.m. del mismo día ingresaron 10 cadáveres procedentes de Carazo.

De los 10 cuerpos sin vida, ingresados a la morgue del IML, este domingo procedente de la zona de Carazo, 9 eran de Diriamba y uno del municipio de Santa Teresa, según la comunicación oficial.

Seis desconocidos

De los 10 cadáveres que el IML recibió el domingo procedente de Carazo seis ingresaron como desconocidos y cuatro  identificados, entre ellos los policías Hilario Ortiz Zavala y Faber López Vivas.

Todos los muertos que dejó la llamada “operación limpieza” en Diriamba y Carazo, que este domingo r e a l i z a r o n  f u e r z a s combinadas entre la policía y parapolicias, presentaban heridas de bala en el tórax y región abdominal, según los dictámenes forenses.