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El obispo de Matagalpa, Rolando Álvarez, exhortó ayer al presidente Daniel Ortega y a la vicepresidenta Rosario Murillo, que se revistan de humildad y pidan perdón al pueblo de Nicaragua.  Los exhortamos a ser humildes, revístanse de humildad”, expresó el prelado durante una homilía pronunciada en las afueras de la Dirección de Auxilio Judicial, DAJ, conocida como El Chipote.

Álvarez fue muy enfático al manifestar que Ortega y Murillo, deben admitir sus errores, como ya lo hicieron una vez. “Lo pueden volver a hacer, pidan perdón al pueblo”, exclamó Álvarez.

La  misa fue en solidaridad a  las madres que se encuentran en este lugar, a la espera que sus familiares detenidos en el contexto de las protestas antigubernamentales, sean liberados. 

Álvarez llegó desde tempranas horas con un grupo de sacerdotes quienes les ayudaron a presidir la ceremonia religiosa, que fue celebrada bajo los toldos que utilizan las personas que llegan todos los días para protegerse un poco de la interperie. El prelado lamentó la muertes que ocurrieron en Jinotepe y Diriamba y ante esto dijo que “valoraremos el dialogo nacional”. 

Sin embargo, ante el recrudecimiento de la represión, el Obispo dijo que el país se encuentra en un episodio como en el que Jesús le dice a Lázaro que se levante de la muerte. “Hoy Dios le dice a Nicaragua, levántate y camina”.  

Aún puede adelantar las elecciones

Afirmó confía que todavía espera que Daniel Ortega adelante elecciones, a pesar que este fin de semana dijo que no pensaba irse antes de tiempo, es decir, en 2021. “En algún momento el Presidente reformó la Constitución a su manera, de tal forma que ahora la puede reformar también para adelantar las elecciones”, expresó el obispo. 

Álvarez dijo que los parapolicías actúan a vista y paciencia de las autoridades contra la población civil. 

Denunció que estos elementos trabajan en conjunto con “lista de muertes que levantan personas inescrupulosas en los barrios y las comunidades, para que después las fuerzas policiales y parapoliciales lleguen a las casas de los autoconvocados a encarcelarlos”. 

“Toda Nicaragua sabe qué significa que traigan a alguien aquí a estas cárceles (DAJ)”, declaró Álvarez, sobre la DAJ, mejor conocida como El Chipote, a la que considera como el símbolo de la represión de los distintos regímenes que han existido en la historia del país. 

El obispo de Matagalpa prometió a  los presentes que siempre iban a defender la dignidad de cada uno de ellos.