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Los estudiantes atrincherados en el recinto universitario Rubén Darío, de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), aseguraron ayer que están dispuestos a negociar una salida de las instalaciones universitarias siempre y cuando se discutan sus demandas y se establezcan medidas de seguridad para los jóvenes que allí permanecen desde el 7 de mayo, quienes han sido amenazados y asediados.

Lo anterior lo afirmaron ayer, luego de conocer que las autoridades convocaron a docentes y personal administrativo a reintegrarse a sus labores el próximo martes 17 de julio. Oficialmente, en el sitio web de la UNAN-Managua se establece en un comunicado que “la reprogramación del año académico”, se dará a conocer “oportunamente”.

 Obispos seguirán mediando

“Nosotros hemos pensado en una posible salida, pero cuando las autoridades demuestren interés por lo que está pasando y nos den respuestas”, comentó Jonathan López, uno de los voceros del estudiantado.

Las exigencias de los universitarios incluyen la restructuración del Consejo Universitario de ese recinto, y la renuncia de los dirigentes de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN), a quienes denuncian de corrupción y de ser el brazo político del partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en la UNAN.

Temen ataque

Ante el llamado de las autoridades de la UNAN-Managua al reinicio de sus labores, los estudiantes expresaron su temor a ser desalojados por la fuerza de las instalaciones, así como han sido desarticulados los tranques y barricadas en diversos puntos del país.

“Todos los estudiantes denunciamos como responsables directos e indirectos de cualquier masacre que pueda ocurrir a los compañeros atrincherados en este recinto, a todas las autoridades de la UNAN-Managua”, aseguró el estudiante apodado “Meme”, quien mencionó directamente a la rectora Ramona Rodríguez y al vicerrector general Jaime López Lowery.

 Ninguna pista de más de cien desaparecidos

Los estudiantes destacaron que según  la Ley 89, Ley de Autonomía Universitaria, ni la Policía ni el Ejército pueden entrar a los recintos universitarios a menos que estos tengan el permiso de las autoridades.

“Por eso los hacemos responsables de cualquier ataque. Le hacemos un llamado a la maestra Ramona Rodríguez, si ella nos quiere desalojar de acá, que venga ella”, destacó uno de los atrincherados. 

Revelaron que para el pasado 24 de junio estaba prevista una reunión entre los estudiantes y las autoridades universitarias, pero un día antes fueron atacados por parapoliciales que presuntamente mataron a dos, hirieron a 15 y detuvieron a tres estudiantes. Por esa razón, los jóvenes no asistieron a la reunión, y, según, López, desde entonces han recibido llamadas en nombre de la oficina de rectoría exigiendo que desalojen el recinto.

 Resuena en El Vaticano la agresión a los obispos

La UNAN-Managua es el último espacio en Managua que permanece cercado por barricadas, las cuales han sido instaladas como medida de protección ante los ataques de elementos parapoliciales que hasta ahora han dado muerte a cuatro estudiantes que se encontraban resguardando ese recinto.

Llaman a desacato

Los universitarios además hicieron un llamado al resto de la comunidad universitaria “al desacato de reincorporación laboral y académica”, así como al desconocimiento de las autoridades universitarias.

También solicitaron que se convoque un “paro cívico nacional” de tres días y a las autoridades estadounidenses pidieron que se revoquen las visas de ese país a los miembros del Consejo Universitario, incluidos decanos y vicedecanos, por ser cómplices del Gobierno actual.