•   La Habana, Cuba  |
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  • AFP

Los obispos católicos cubanos expresaron su "tristeza y horror" por el asalto a una basílica en Diriamba, en el suroeste de Nicaragua, realizado por partidarios del presidente Daniel Ortega, en medio de enfrentamientos con manifestantes opositores.

"Los obispos de Cuba hemos visto, con profunda tristeza y horror, las imágenes de la barbarie ocurrida (...) en la Basílica de San Sebastián en Diriamba", dice un mensaje de la Conferencia Episcopal dirigido al cardenal Leopoldo Brenes.

Un centenar de seguidores del gobierno y parapolicías irrumpieron el lunes en la basílica de la ciudad de Diriamba y agredieron a jerarcas católicos, agravándose la violencia que deja unos 260 muertos en casi tres meses de protestas contra Ortega, importante aliado de Cuba y Venezuela.

Los seguidores de Ortega entraron violentamente en la Basílica de San Sebastián, cuando obispos y sacerdotes llegaban a sacar a una decena de personas que se habían refugiado el domingoen medio de un enfrentamiento entre fuerzas del gobierno y manifestantes que tenían barricadas en las calles.

"Estos hechos de violencia y profanación, de crímenes y abusos de poder, resultan verdaderamente denigrantes y, por ello, experimentamos el lógico sentido de fraternidad pastoral ante el momento que afrontan", añadieron los prelados de Cuba.

No obstante el asalto, la Iglesia católica de Nicaragua decidió el martes continuar de mediadora en el diálogo entre el gobierno de Ortega y la oposición, pese a la agresión que sufrieron tras la violenta irrupción de grupos progubernamentales en templos católicos.

"Les hacemos llegar nuestra cercanía fraterna, oración solidaria y el profundo deseo de que los caminos de perdón, diálogo constructivo y sincero, así como los anhelos de verdad, justicia y apego a la legalidad constitucional conduzcan a alcanzar una paz estable y verdadera", concluyeron los obispos cubanos.