•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • EFE

El Nuncio Apostólico en Nicaragua, Waldemar Stanislaw Sommertag, dijo hoy que el papa Francisco está "muy preocupado" por lo que sucedió el pasado lunes en Diriamba, Carazo, donde un grupo de obispos sufrió ataques verbales y físicos de parte de turbas y parapolicías.

"El Santo Padre está feliz, (pero) está muy preocupado por lo que pasó (en Diriamba), ¿ok?", dijo hoy el nuncio durante un acto en Managua.

Agregó que "el llamado del Santo Padre es que quiere que se respeten los derechos humanos, no solamente de los obispos, que sería mirar solamente una parte".

El lunes, los obispos, encabezados por el cardenal Leopoldo Brenes, y el nuncio, viajaron a Diriamba para solidarizarse con las víctimas de un operativo armado que se ejecutó el domingo, que cobró la vida a más de 20 personas.

Al llegar a Diriamba, sin embargo, sufrieron ataques verbales y físicos de turbas y parapolicías.

Sobre lo ocurrido, el Nuncio Waldemar Stanislaw Sommertag dijo que son cosas que deben pasar y añadió que en Nicaragua pesan más los "lindos recuerdos".

"Yo me encuentro muy bien aquí en Nicaragua, me siento como si fuese mi segunda casa, porque tengo muy lindos recuerdos y estoy seguro que van a seguir estos lindos recuerdos. Hay momentos así (ataque en Diriamba), hay que pasar también esos momentos para comprender más y hasta para amar más a Nicaragua", manifestó el religioso.

Pese a lo sucedido, el Vaticano indicó hoy que no presentará una protesta formal a Nicaragua tras la agresión sufrida por su nuncio.

Sobre las amenazas que sufren los obispos, señaló que todo lo dejan en manos de Dios.

"Nosotros dejamos a un lado las amenazas y confiamos en Dios, que Él es el Señor de la historia, de la vida de cada uno de nosotros", explicó.

Nicaragua vive una crisis que deja a más de 350 personas asesinadas.

Por la situación, la iglesia Católica es mediadora y testigo en un diálogo nacional, que busca soluciones.