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A bordo de vehículos, motos, bicicletas e inclusive a pie, centenares de personas se sumaron a la denominada Caravana azul y blanco, por los barrios de Managua para demandar al Gobierno, justicia y democracia.

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La caravana convocada por la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia formó parte de una jornada de tres días de presión ciudadana, incluyendo un paro nacional, el viernes, y una multitudinaria marcha, el jueves pasado.

En su gran mayoría, los participantes portaban la bandera azul y blanco o cubrían sus rostros con pañuelos con los colores patrios, mientras coreaban consignas antigubernamentales.

El recorrido

A eso de las 10 de la mañana los conductores comenzaron a reunirse en la rotonda Jean Paul Genie, pero el recorrido inició hasta que se confirmó la liberación de los protestantes, periodistas, médicos y sacerdotes que permanecían refugiados en la parroquia Jesús de la Divina Misericordia, tras sufrir un violento ataque en la Universidad Autónoma de Nicaragua (Unan-Managua).

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“UNAN, valiente el pueblo está con vos”, o “Juntos somos un volcán”, “Vivan los estudiantes”, coreaban.

La caravana transcurrió sin incidentes. Primero recorrió la colonia Centroamérica, posteriormente los manifestantes se dirigieron hacia la calle principal de Altamira, pasando por los barrios México y Liberia. Al llegar a la pista el Dorado siguió hacia la rotonda Cristo Rey y concluyó en la Plaza de las Victorias.

Conforme transcurría el recorrido, pobladores de los barrios salían al paso para mostrar su respaldo, portando también banderas azul y blanco y algunos hicieron sonar cacerolas.

Apoyo ciudadano

Al finalizar la caravana,  Azahalea Solís, integrante de la Alianza Cívica destacó que a pesar de la represión gubernamental experimentada el viernes, la voluntad del pueblo sigue estando alta al demandar elecciones anticipadas.

“La voluntad del pueblo de que se vayan (Daniel Ortega y Rosario Murillo) sigue estando presente a pesar del enorme despliegue que hicieron para meter el miedo, la gente no tuvo miedo, hay  una voluntad y una decisión que va más allá del miedo”, dijo Solís.

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Agregó que el camino para lograr una transición democrática en el país pasa por continuar la presión contra el Gobierno y que se deben agotar todos los recursos cívicos para concretar este cometido.

Los conductores hicieron sonar sus bocinas, mientras desde las aceras otros ciudadanos sonaban sus cazuelas y ondeaban banderas. Foto: Orlando Valenzuela/END

Entidades como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y organismos defensores de Derechos Humanos de Nicaragua han señalado responsabilidad del Gobierno en la muerte de al menos 351 personas en todo el país.