•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa


Familiares de Francisco José Flores, de 19 años,  quien resultó muerto por parapolicías y policías el pasado viernes durante un ataque en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, (UNAN-Managua), denunciaron que el régimen de Daniel Ortega continúa hostigando a su hijo después de muerto, ya que en los centros de salud no les quisieron dar el acta de defunción para poder enterrarlo. 

El cadáver de Flores no había podido ser velado por sus familiares, ya que no contaban con un certificado de defunción para hacer el trámite de su entierro en un cementerio de la capital.

Según sus familiares, por represalias en el centro de salud Roberto Dávila, ubicado detrás de la Catedral de Managua y en el puesto médico del barrio San Judas, les fue negado este documento. A causa de esto, tuvieron que llevar ayer el cuerpo de Flores al Instituto de Medicina Legal, para que les extendieran dicho certificado. En este lugar permanecieron por varias horas. 

Flores fue asesinado por un certero disparo en la cabeza. Su cuerpo fue trasladado de la iglesia Divina Misericordia, donde se refugiaron todas las personas atrincheradas en la UNAN-Managua, hacía el hospital Vivian Pellas.

Ayer en Medicina Legal le practicaron una autopsia. Según sus familiares, los resultados finales señalan que Flores falleció “por una hemorragia masiva producto por un arma de fuego que perfora su cabeza y el cuello”. El calibre del arma no se conoce, ya que el proyectil entró y salió de la humanidad del joven. 

Flores estuvo desde mayo apoyando a los universitarios que se tomaron el recinto como medida de presión en contra de las autoridades, a la que acusaron de vender la autonomía universitaria. 

El mismo problema tuvieron los familiares del joven Gerald Vásquez, de 20 años, quien fue la segunda víctima mortal del ataque a la UNAN-Managua. No obstante, ellos también recibieron el documento que les permitirá enterrar a su familiar.