•   Asunción, Paraguay  |
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  • AFP

Paraguay condenó hoy "enérgicamente" las agresiones sufridas por estudiantes y religiosos "a manos de las fuerzas del orden y grupos informales afines al Gobierno de Nicaragua", e instó al Ejecutivo de ese país a encarar "un proceso de diálogo pacífico".

La repulsa de la Cancillería paraguaya se centra concretamente en "las agresiones que han venido sufriendo los estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN)".

Dos de esos estudiantes murieron el sábado tras un ataque armado perpetrado por fuerzas leales al Gobierno mientras se encontraban refugiados en una iglesia de Managua, capital del país.

Asimismo, la Cancillería paraguaya deplora "la obstrucción del acceso de asistencia y socorro a las víctimas de estos graves hechos de violencia contra la vida, la integridad y la seguridad".

Considera además "inadmisibles las detenciones arbitrarias, la intimidación contra civiles y personas vinculadas a la Iglesia Católica, y contra medios de comunicación".

En ese sentido, el Gobierno paraguayo "insta al Gobierno de Nicaragua a cesar dichos actos y a dar cumplimiento a las recomendaciones formuladas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos" (CIDH).

Al tiempo que le pide "embarcarse en un proceso de diálogo pacífico orientado a retomar la conducción nacional, en el marco del Estado de Derecho y las garantías constitucionales", según el comunicado de la Cancillería.

Al respecto, el Gobierno paraguayo "se compromete a seguir trabajando activamente, en el ámbito de la Organización de los Estados Americanos y de otros foros y organizaciones, para la normalización de la situación en Nicaragua, el total restablecimiento del orden democrático y el respeto irrestricto a los Derechos Humanos".

Las protestas contra el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, que dejan ya más de 350 muertos, se iniciaron el 18 de abril por unas fallidas reformas en la Seguridad Social y se han convertido en un reclamo para pedir la renuncia del mandatario, tras once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción.