•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

"¡No vamos a parar en esta lucha hasta que estos criminales lleguen a renunciar. Que se vayan!", gritaron y cantaron, al ritmo de canciones de protesta, cientos de universitarios nicaragüense que marcharon este lunes en la capital para exigir la salida del gobierno de Daniel Ortega.

"¡Aunque nos maten y nos repriman vamos a seguir en esta lucha hasta que se vaya!", exclamaron los estudiantes en la marcha en la que también demandaron justicia por sus compañeros muertos a manos de fuerzas del gobierno en las protestas.

El sábado, unos 200 universitarios lograron salir de un asedio de 20 horas de fuerzas gubernamentales en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) de Managua, y un templo vecino en el que se habían refugiado, en una acción que dejó dos jóvenes muertos.

"Me duele la muerte de mis hermanos, no pude hacer nada por ellos, nos tenían rodeados. ¡No vamos a dar ni un paso atrás, la muerte de ellos no será en vano!", dijo llorando a la AFP un joven que sobrevivió al ataque, con el rostro cubierto con una camiseta.

Unos 280 nicaragüenses han muerto desde que iniciaron el 18 de abril las protestas contra el gobierno, que han sido encabezadas principalmente por jóvenes y estudiantes.

"Ya no hay retroceso, la lucha tiene que seguir, este gobierno tiene que salir por un futuro mejor", dijo a la AFP Harry Centeno, estudiante de mercadotecnia de 22 años.

La manifestación partió frente a la Universidad Centroamericana (UCA), en el sureste de Managua, donde los estudiantes cantaron y bailaron al son de canciones testimoniales modernas arregladas al ritmo del rap.

"No a la represión. Ortega asesino, de que te vas, te vas", decía un letrero en la manifestación, que terminó frente a la cárcel de El Chipote, en el centro de la capital.

"¡Justicia, libertad!", corearon al llegar a El Chipote, en alusión a los cientos de jóvenes que han sido detenidos en los últimos tres meses por la policía por participar en las protestas.

Los reclamos contra el gobierno iniciaron contra una reforma al sistema de pensiones, que luego fue derogada, pero se transformaron en una demanda de salida del poder de Ortega, quien gobierna desde 2007.

El gobierno acusa a los manifestantes de "delincuentes" y "golpistas".