•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

En el barrio indígena de Monimbó, en Masaya, solo se escuchaba desde la mañana de este martes el sonido de fusiles de guerra. Decenas de camionetas repletas de policías y civiles armados encapuchados (parapolicías) irrumpieron por diferentes puntos en la ciudad.

Los jóvenes protestantes, desalojados a balazos de las barricadas, estaban en rebelión desde el pasado 20 de abril.

En tres meses de protestas, los civiles armados y la policía hicieron, al menos, 18 intentos para entrar a Monimbó y derribar las barricadas. Este martes lo lograron tras siete horas de ataque, resultando, al menos, cuatro muertos, entre ellos un policía, y varios heridos, según reportes preliminares de organizaciones de derechos humanos.

Entre las víctimas se encuentra Kevin Javier Rivera Lainez, de 23 años, miembro de la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía Nacional; el adolescente Bryan Ezequiel Flores, de 15 años, originario de Monimbó; y la ciudadana Emilia Castro, sacada a la fuerza de su casa y asesinada en la calle, según relatos de testigos.

La cuarta víctima no había sido identificada hasta la noche de este martes.

Desde las 5:00 a.m., las Fuerzas Armadas afines al Gobierno ingresaron a Masaya y rodearon el barrio indígena de Monimbó. Portaban armas de asalto y radiocomunicadores y todos vestían de azul.

A través de imágenes proporcionadas por un dron que sobrevolaba el barrio, supieron cómo se movían los jóvenes atrincherados. Al iniciar el ataque la mayoría de pobladores buscaron refugio en sus casas, mientras gritaban “llegaron los azules”.

Los masayas se defendieron con morteros frente a las balas, pero se fueron retirando ante la posibilidad de una masacre, y entonces la maquinaria pesada del Gobierno ingresó a Monimbó para botar las barricadas.

“Todo está en silencio, los chavalos abandonaron las trincheras y huyeron, las armas de los parapolicías eran demasiado pesada”, dijo a la agencia EFE una integrante del Movimiento 19 de Abril de la ciudad.

Luego de apoderarse de las calles, los armados pro-Gobierno irrumpieron de forma violenta en varias casas donde se refugiaban jóvenes protestantes, denunciaron pobladores.

Después de la “limpieza” de barricadas se realizaron registros ilegales y detenciones en viviendas de manifestantes, según testigos. EFE\END

Sacerdote: “no nos dejen morir”

El ataque contra Monimbó ocurrió un día después de que el jefe de la “operación limpieza” en Masaya, comisionado general Ramón Avellán, dijera que harían el operativo “al costo que sea”.

“La voz de nuestro presidente y la vicepresidenta de ir limpiando estos tranques a nivel nacional, y esa petición de la población de Monimbó, que es nuestro Monimbó, que sigue siendo nuestro, y nuestra Masaya, vamos a cumplirla al costo que sea”, declaró Avellán en medios de comunicación del Gobierno.

El párroco de Monimbó, sacerdote Augusto Gutiérrez, relató a la radio Cope, de España, que el barrio resistió “hasta donde pudo” un ataque con armamento pesado, que también incluyó la profanación de iglesias.

Gutiérrez describió con llanto lo que sucedió y dijo temer por su vida. “A nosotros nos han amenazado de muerte diciendo que somos los cabecillas. Nosotros hemos dado la cara porque es injusto lo que el Gobierno está haciendo”, dijo el sacerdote.

“Ellos están empecinados en celebrar el 19 de julio”, exclamó el religioso, “estamos en una situación de emergencia a nivel nacional. Yo le pido al mundo que no nos deje morir, que intervengan y hagan algo”, añadió.

“No esperé vivir esta situación porque solo escuchaba las historias de mis abuelos, esto que me ha tocado vivir con mis hijos es espantoso. Lo más terrible es no poder hacer nada. Este pueblo tiene su historia y es reconocido por ser un pueblo aguerrido. El Gobierno debe entender que no es por la fuerza que se debe mantener”, relató una habitante de la comunidad que prefirió no dar su nombre. 

Condenan

La policía atacó a los manifestantes pese a los llamados a detenerse, que hicieron organizaciones de derechos humanos, la Unión Europea, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el nuncio apostólico Waldemar Stanislaw Sommertag, el cardenal Leopoldo Brenes y funcionarios estadounidenses.

La cuarta víctima no había sido identificada hasta la noche de este martes. EFE\END

“Instamos enérgicamente al presidente Ortega a que no ataque a Masaya. La continua violencia y derramamiento de sangre promovidos por el Gobierno en Nicaragua deben cesar inmediatamente. El mundo está observando”, dijo el secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Francisco Palmieri, en un mensaje en Twitter.

El senador republicano de Estados Unidos, Marco Rubio, se refirió a la “nueva ola de ataques por parte de las pandillas paramilitares”, y aseguró que “ahora vienen las consecuencias por esta delincuencia”.

Nuncio preocupado por “trágico momento”

El nuncio apostólico en Nicaragua, monseñor Waldemar Stanislaw Sommertag, expresó este martes su profunda preocupación por el “trágico momento” que vive Nicaragua y pidió lograr una tregua para resolver la crisis a través del diálogo.

“Con todas mis fuerzas humanas y espirituales hago un llamado a las conciencias de todos para lograr una tregua y permitir un rápido regreso a las mesas del diálogo nacional, para buscar juntos una solución adecuada y resolver así la crisis”, dijo el representante del Vaticano.

En un audio difundido, el religioso sostuvo que es inaceptable pensar que los muertos y victimas pueden resolver la crisis política en el país.

“Lógicamente, no es aceptable pensar que los muertos y víctimas de violencia pueden solucionar la crisis política y garantizar un futuro de paz y prosperidad en Nicaragua”, afirmó.

19 ataques a Monimbó

19 de abril

Cientos de jóvenes que participaban en una marcha se defendieron con piedras y morteros al ser reprimidos por antimotines, al día siguiente los monimboseños se atrincheraron.

21 de abril

Monimbó se alza en rebelión y se producen los primeros fallecidos en enfrentamientos: Javier López, Álvaro Gómez y Abraham Amador.

Momentos del ataque 18 de fuerzas combinadas progobierno en el barrio indígena de Monimbó, en tres meses de crisis. EFE\END

3 de mayo

El alcalde Orlando Noguera lidera un ataque a Niquinohomo, donde decenas de monimboseños resguardaban el monumento al general Augusto C. Sandino que habían pintado de azul y blanco.

13 de mayo

Antimotines y grupos afines al Gobierno atacan a pobladores de Masaya. Heberto Rodríguez muere en la calle El Calvario, al noreste del barrio Monimbó.

29-30 de mayo

Carlos Manuel Díaz murió de un disparo en el pecho, en el barrio Monimbó.

2 de junio

Donald Ariel López Ruíz, de 22 años, murió en una trinchera en el sector del barrio San Miguel a manos de los parapoliciales y policías.

3-4 de junio

La noche del 3 de junio Masaya es atacada por antimotines y encapuchados armados. El operativo se extendió hasta la madrugada del día siguiente y dejó como resultado cinco fallecidos.

6 de junio

Jorge René Cepeda Carrión, de 33 años, se sumó a la lista de protestantes fallecidos en Masaya, durante un enfrentamiento con la policía. Un francotirador disparó en la cabeza y cuello.

9 de junio

La Policía de Masaya atacó a los protestantes con armas de fuego en las cercanías del parque central de Masaya y mercado de artesanías, donde Cristian Salvador Gutiérrez Arteaga, de 60 años, falleció por un disparo en el pecho. No lograron entrar a Monimbó.

12 de junio

Antimotines y grupos irregulares armados despliegan otro ataque contra protestantes atrincherados. La ciudad queda sumida en el caos y la destrucción, pero Monimbó no retrocede.

14 de junio

Oficiales y los parapoliciales atacaron Nindirí y en Masaya sus pobladores temen otro ataque para desmantelar las trincheras del barrio indígena.

17 de junio

Darwin Ramón Potosme fallece por impacto de bala en un nuevo ataque.

19 de junio

Otras seis personas murieron en Masaya, entre ellas  Dayner Useda, Marvin López y Marcelo Mayorga. Esta operación se efectuó para rescatar al comisionado general Ramón Avellán, pero tampoco lograron debilitar a los monimboseños.

21 de junio

Manifestantes que se encontraban en las barricadas en el sector de la rotonda Las Flores fueron atacados por turbas armadas, donde resultaron varios heridos. Tres personas perdieron la vida.

13 de julio

Pobladores de la comunidad indígena de Monimbó denuncian ataques por parte de civiles armados y antimotines.

14 de julio

Después de la realización de un acto político en Masaya, fuerzas irregulares custodiados por la policía atacan para intentar ingresar a la comunidad de Monimbó, quien resistió al ataque.

15 de julio

En los municipios de Niquinohomo y Catarina ejecutan la denominada operación limpieza, que dejó como resultados tres personas fallecidas, y en Monimbó se activan las alarmas.

16 de julio

Los operativos para desmantelar barricadas que persisten avanzan hacia la ciudad de Masaya.  

17 de julio

Con armas de combate y cientos de efectivos policiales y parapoliciales, las fuerzas progobierno logran entrar al barrio indígena, con un saldo preliminar de tres fallecidos.