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La autoconvocada Irlanda Jerez, odontóloga y comerciante del mercado Oriental, se encuentra detenida en las celdas de El Chipote, confirmaron sus familiares en horas de la mañana de ayer.

Dollma Jerez exige libertad para su hermana, quien fue detenida de forma ilegal la tarde del miércoles en las cercanías de la rotonda de Cristo Rey, cuando regresaba de una reunión que se realizó en el Centro Humboldt.

“No tenemos noticias de ella, no la hemos podido ver, no sabemos su estado físico, esperamos que se le haya respetado su integridad y esperamos que pronto la liberen”, recalcó Dollma. 

Los familiares aseguraron que permanecerán en las afueras de El Chipote hasta que se les entregue a la odontóloga y “no nos vamos a mover hasta que nos  entreguen a mi madre sana y salva, así como se la llevaron sin ningún rasguño ni golpe así queremos que nos la entreguen”, dijo Starina Talavera, hija mayor de la odontóloga y comerciante.

Agregó que su mamá no se merecía que se la llevaron como una delincuente, porque no es delito que las personas  ejerzan su derecho a protestar, a alzar la voz por su país .

“No es posible que sigan deteniendo ni a ella, ni a Medardo Mairena, ni a Pedro Mena ni demás personas que están detenidas injustamente, donde no tienen derecho a un abogado y que su juicio sea público y no nos vamos a callar”, indicó Starina.

Detención de carácter político

Denis Darce, de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), consideró que  más de 100 personas están detenidas, muchas de ellas criminalizadas por el simple hecho de opinar diferente.

“Estamos ante uno de los hechos más (el de Irlanda)  de detenciones ilegales que se están dando como parte de la cotidianidad donde la Policía Nacional actúa de hecho, irrespetando los derechos humanos que están establecidos en la Constitución Política”, explicó Darce.

Agregó que su familia está sumamente preocupada porque las detenciones se dan con un alto nivel de hermetismo, no se le informa a la persona las razones de su detención y no se presenta ninguna orden judicial como correspondería en un Estado de Derecho. 

El promotor de los derechos humanos espera que durante los interrogatorios los detenidos no sean sometidos a tortura física y sicológica.