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  • ACAN-EFE

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) denunció hoy la existencia de una "campaña de estigmatización" contra la Iglesia católica en Nicaragua y respaldó su labor en el diálogo nacional ante las crecientes críticas del Gobierno, que considera "golpistas" a los obispos.

Hemos visto una campaña de estigmatización a los miembros de la Iglesia como actores imparciales en la conducción de la mesa de diálogo nacional", dijo a Efe el secretario ejecutivo de la CIDH, Paulo Abrão.

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"Preservar el rol de la Iglesia es fundamental para generar las condiciones para la continuidad del diálogo, ellos son los actores clave porque son los mediadores de ese proceso, desprestigiarlos significaría enflaquecer la vía del diálogo", destacó.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua ha jugado un papel fundamental como mediadora en el diálogo nacional que busca poner fin a la violencia y que reúne al Ejecutivo y la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que aglutina al sector privado, la sociedad civil, estudiantes y campesinos.

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El presidente nicaragüense, Daniel Ortega, calificó este jueves de "golpistas" a los obispos de la Conferencia Episcopal y consideró que son cómplices de las fuerzas internas y de los grupos internacionales que, a su juicio, actúan en Nicaragua para derrocarlo. Ortega hizo esas acusaciones ante miles de sandinistas en una plaza de Managua y mientras conmemoraba el 39 aniversario de la revolución sandinista.

El 7 de junio, la Conferencia Episcopal propuso a Ortega que adelantara a marzo de 2019 las elecciones fijadas para 2021 y que renunciara a presentarse a la reelección; pero el pasado 7 de julio Ortega lo rechazó y pensó que la propuesta mostraba que los obispos estaban "comprometidos con los golpistas", según dijo ayer.

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A mediados de julio, la CIDH y la Oficina Regional para América Central del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) ya alertaron de que integrantes de la Iglesia católica estaban sufriendo ataques por su mediación en el diálogo y por proteger la integridad física de los manifestantes.

Al respecto, Abrão alabó la labor de la Iglesia y "la función que han cumplido de proteger la vida de las personas con sus propias vidas", mediando por ejemplo para poner fin a los ataques de policías y fuerzas paramilitares a la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) y un templo cercano donde se refugiaron estudiantes.