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La crisis sociopolítica que azota al país podría agudizar los niveles de deforestación en el futuro. Esta fue la preocupación que planteó Víctor Campos, director del Centro Humboldt, una de las principales ONG medioambientales.

Campos aseguró que una prueba de esto fue el incremento de la llegada de gente en la última parte de la estación seca, es decir, a finales de abril e inicios de mayo a las dos principales reservas de Nicaragua; Bosawás e Indio-Maíz.

El experto considera que esto podría traducirse en el avance de la frontera agrícola en un futuro y relaciona este fenómeno a la crisis, porque la invasión ocurrió en una época en que no es común la invasión de tierras.

“El proceso de avance de la frontera agrícola tiene cierto tiempo y se hace antes de la llegada de las lluvias.  La gente entra en marzo y comienzos de abril, pero tenemos información que gente entró todavía a finales (de abril). Aparentemente hay una relación entre el inicio de la crisis y este avance”, afirmó Campos.

Esta invasión de las reservas en esta época tiene su origen en la falta de regulación sobre las áreas protegidas. “Esto comenzó cuando era época de avance de la frontera agrícola y se volvió mayor porque ya existía poco control y con la situación actual es mucho peor”, dijo Campos.

El director del Centro Humboltd indicó que 300 manzanas de la reserva de biosfera de Río San Juan, por la zona oeste de la reserva biológica Indio-Maíz, fueron invadidas. Otro punto fue la zona del Bocay, en la reserva de Biosfera de Bosawás.  Aquí se estima que fueron 600 hectáreas las que fueron tomadas.

El experto dijo que también podría intensificarse la venta ilegal de tierras en Indio-Maíz y Bosawás.

“Si la crisis se prolonga hasta la próxima estación seca, seguramente aumentará la frontera agrícola grandemente dentro de las reservas”, apuntó. Las tomas de tierras también podrían ser un factor para que el despale aumente en el futuro. En la ciudad podría tener un efecto urbanizador en áreas verdes.

Campos aseguró que en esta situación de crisis, la gente que cae en desempleo recurre a echar mano a los recursos y hay más presión sobre ellos. “Lo que se debería de esperar es que haya un aumento en las tasas de deforestación”, aseguró.

Deforestación del 6%

En tanto, Jurgen Guevara, especialista de industrias extractivas del Centro Humboldt, indicó que la tasa de deforestación en el país, del periodo de 2011 a 2016, es del 6%.

“En esos cinco años se perdieron alrededor de 1 millón de hectáreas de bosques”, dijo. 

Guevara añadió que Bosawás e Indio-Maíz han sido las más afectadas. Precisó que la primera perdió en cinco años 92,000 hectáreas y la segunda 163,000.

“Es muy pronto hablar de que habrá un aumento en la tasa de deforestación. Pero el futuro no pinta para bien, porque con toda esta crisis pueden perderse los programas de reforestación”, consideró el experto.

Marena

El director del Centro Humboldt, Víctor Campos, afirmó que el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) en los últimos años ha sido un Ministerio “ineficiente en el control y manejo de los recursos naturales”.

“Ahora con la crisis del país, probablemente su eficiencia está llegando a cero”, aseveró.

También resaltó que el Instituto Nacional Forestal (Inafor) encargado de ver el aprovechamiento productivo de los bosques, no cumple el 100% de sus funciones.

“Puede que mucha gente haga uso irracional de la madera de pino aprovechándose de la situación del país, por ejemplo”, mencionó el experto. Dijo que espera que una vez que se solucione la crisis, también se reestructuren ambas instituciones.  Hace unas semanas, Amaru Ruiz, presidente de Fundación del Río, ONG que trabaja por la conservación en Río San Juan,  denunció la destrucción de 134 manzanas de bosques en la reserva Indio-Maíz.

Cientos de árboles fueron cortados y después quemados para darle espacio a la siembra de granos básicos o pasto para ganado, según Ruiz. La destrucción ocurrió a finales de abril e inicios de mayo, después del gran incendio forestal que afectó más de 6,000 hectáreas de la reserva.  Así mismo, el pasado 16 de julio, esta organización denunció el uso de madera sacada del área protegida para la construcción en una comunidad llamada Jerusalén.