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El cardenal Leopoldo Brenes admitió este domingo que la Iglesia católica nicaragüense está siendo “perseguida” y que este lunes los obispos de la Conferencia Episcopal se reunirán para decidir su permanencia en el diálogo nacional como mediadores y testigos.

Desde el 7 de junio pasado, cuando el episcopado, en su calidad de mediador y testigo del diálogo nacional, manifestó al presidente Daniel Ortega el planteamiento de los distintos sectores aglomerados en la Alianza Cívica de adelantar a marzo de 2019 las elecciones de 2021, para superar la crisis sociopolítica de Nicaragua, al menos siete templos católicos han sido profanados.

“La Iglesia es una santa, católica, apostólica y perseguida, porque vemos que en Irak, está siendo perseguida; en la India creo que también; es parte de la Iglesia, siempre ha sido perseguida, nosotros no vamos a estar ajenos. Sin embargo, sentimos la cercanía del pueblo”, comentó Brenes.

En las últimas semanas, parroquias de Carazo, Masaya, Managua, Granada, Matagalpa y Estelí han denunciado ataques, asedio, robos y profanación por grupos de simpatizantes y civiles armados enmascarados afines al Gobierno.

El 9 de julio en Diriamba, Carazo, obispos y sacerdotes fueron agredidos por parapolicías y simpatizantes del Frente Sandinista.

El cardenal Leopoldo Brenes se reunirá hoy con los demás obispos para valorar si continúan en el diálogo.  Bismarck Picado\EFE

Pide a Dios

En su discurso del 19 de julio, durante la celebración del aniversario 39 de la Revolución Popular Sandinista, el presidente Ortega expresó que “me dolió que los señores obispos tuvieran esa actitud de golpistas”, en referencia a la propuesta presentada de adelantar elecciones y reformar las instituciones del Estado.

Al escuchar las acusaciones del presidente, “mi sentimiento fue irme a la capilla del Santísimo, y ahí pedirle al Señor mucha tranquilidad, de manera especial paz en mi corazón”, explicó este domingo el cardenal Brenes al finalizar la misa en Catedral de Managua.

Brenes recordó que Ortega “es un político ágil”, que “presenta sus pensamientos y los expresa cuando no está de acuerdo con posturas de personas”.

Sobre las acusaciones del Gobierno, de que los templos católicos esconden armas de manifestantes, el cardenal señaló que “es una falsedad”, y recordó que él mismo, junto con el nuncio, han llegado a encargarse personalmente de que eso no ocurra.

Brenes afirmó que las únicas armas que ha visto en manos de los estudiantes que se oponen a Ortega, son morteros artesanales.

Analizan mediación

A pesar de los señalamientos del presidente, los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) se mantienen como mediadores y testigos del diálogo nacional, “porque oficialmente, a través de una carta, no se nos ha dicho lo contrario”, resaltó el cardenal.

Los obispos se reunirán este lunes para analizar su continuidad como mediadores y testigos del diálogo nacional.

“Desde el mismo momento en que el presidente nos pidió este servicio como mediadores y testigos, lo hemos hecho con toda generosidad y lo seguiremos haciendo hasta donde el Señor nos lo permita, pero (la continuidad en el diálogo) va a ser uno de los temas que mañana (lunes) vamos a abordar”, dijo el jerarca católico.

Brenes negó los señalamientos del presidente Ortega, quien acusó a los obispos de pretender darle un golpe de Estado.

“Nosotros no tenemos la intención de dar ningún golpe de Estado, no somos políticos, no queremos asumir la Presidencia ni formar un partido político, por lo tanto no estamos para tomar el poder”, enfatizó.