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En Granada, familiares de Carlos Hernández, de 31 años, quien cumple 21 días de permanecer esposado a una cama en el Hospital Amistad Japón de Nicaragua, solicitan ayuda a instituciones y organismos de derechos humanos, para poder sacarlo de la condición en la que se encuentra.

El joven, quien tiene dos balazos en su pierna izquierda que le dispararon civiles armados, quienes entraron a su casa para detenerlo, es acusado de quemar la Alcaldía Granada, el 5 de junio, y un camión propiedad de la misma.

Hernández permanece custodiado por la Policía Nacional, aunque su estado es estable deberá ser intervenido quirúrgicamente para extraerle uno de los proyectiles, pero no ha podido recibir la atención médica correspondiente para mejorar su salud y ser dado de alta lo más pronto posible.

“Es un trato inhumano y doloroso el que dan, aquí lo tratan muy mal, todavía no se ha comprobado la culpabilidad de los dos delitos que se les  acusan, estamos confiando en Dios que va a poder salir de esta situación y de las acusaciones que le están imponiendo en su contra, porque para nosotros es inocente”, dijo Mariela García, esposa de la víctima.

Procesado por terrorismo 

Según familiares de la víctima, el joven será procesado por el delito de terrorismo cuando sea dado de alta del hospital, de igual manera agregaron que los agentes policiales lo vigilan durante todo el día y no permiten que los familiares se le acerquen, ni conversen durante mucho tiempo.

“Necesitamos ayuda de los derechos humanos para que representen este caso y no que nos impongan un abogado o no tengamos defensa, a mi esposo lo detuvieron solo por participar en las marchas autoconvocadas y eso se nos hace injusto, porque para ellos eso es un delito”, explicó la esposa, quien espera que la puedan ayudar.