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Más de 200 iglesias evangélicas, organizaciones y líderes cristianos del continente americano condenaron la represión del Gobierno de Nicaragua y pidieron a la Organización de Estados Americanos (OEA), “mostrar mayor firmeza, exigiendo al gobierno de Daniel Ortega poner fin a su política represiva”.

Mediante un pronunciamiento, la comunidad evangélica organizada del norte, centro, sur y Caribe de América pidieron al presidente Ortega “escuchar el clamor del pueblo en relación al cese de la violencia, desmovilización de grupos paramilitares, liberación de presos inocentes y la no criminalización de la protesta”.

“Como creyentes en un Dios dador y amante de la vida y defensor de quienes más sufren, rechazamos las violaciones a los derechos humanos a través de asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, torturas, desapariciones forzadas y encarcelamiento de inocentes. Hechos que, de acuerdo al informe de la CIDH, se han cometido por parte de las fuerzas del orden del gobierno del presidente Daniel Ortega o grupos paramilitares que apoyan su mandato, en contra de la población civil nicaragüense, incluidos líderes comunitarios, eclesiales, niños, niñas y adolescentes”, refiere el pronunciamiento. 

Terror es por represión

El pronunciamiento de cinco puntos y que es firmado por concilios evangélicos, pastores y líderes de iglesias, así como de organizaciones cristianas, se solidariza con las víctimas, familias y población en general; “quienes siguen viviendo el terror, zozobra e inseguridad permanente debido a la represión de las fuerzas del orden y de paramilitares que apoyan el gobierno de Ortega”.   

“Nos solidarizamos con las familias, víctimas y rehenes de esta crisis, quienes viven terror, zozobra e inseguridad permanente debido a la represión de las fuerzas del orden o a grupos paramilitares que, mediante amenazas de muerte e intimidación a la población civil, buscan amedrentar y callar las protestas, allanar domicilios, templos y someter a líderes sociales, cleros religiosos y a quienes disienten con el poder, sin respetar si son ancianos, mujeres, niños y niñas”, agregan. 

Nicaragua cumple este martes 98 días de protestas contra el Gobierno. Estas comenzaron el 18 de abril por unas fallidas reformas al seguro social y se convirtieron en una exigencia popular de renuncia del mandatario, quien se mantiene en el poder desde el año 2007.