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Tras el ataque armado para desmantelar las barricadas que protestantes antigubernamentales mantenían en el barrio Sandino de Jinotega, este miércoles imperaba un ambiente de luto y miedo entre la población.

En las primeras horas de la mañana, familiares y amigos de dos de los tres protestantes que murieron a tiros en la ofensiva contra las barricadas, se preparaban para sepultarlos en medio de la tensión por la fuerte presencia policial en la ciudad.

Bryan Odenel Picado Blandón, de 22 años, fue enterrado en la comunidad de Las Lomas, donde habitaba su familia; mientras que Leytin Ezequiel Chavarría, de 16, fue sepultado en la ciudad de Jinotega.

En tanto, la familia de Benito González Rodríguez decidió realizar su sepelio hasta hoy.

Buscan cadáveres

Este miércoles corrió el rumor que en el sector sureste de la ciudad se encontraban dos cadáveres, pero ni las autoridades locales ni  los organismos de derechos humanos confirmaron la información.

“Nosotros estamos haciendo nuestras propias investigaciones para verificar esta información, pero hasta el momento no hay nada, solamente rumores”, declaró el padre Juan Carlos Rivera, vocero de la Diócesis de Jinotega.

La denominada “operación limpieza”, además de los tres protestantes fallecidos, dejó más de 15 protestantes heridos. La Policía, por su parte, reportó cinco miembros lesionados.