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  • EFE y AFP

El gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua ha iniciado una "guerra" contra la iglesia católica de ese país, aseguró este jueves el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, al hablar en un evento del Departamento de Estado sobre libertad religiosa.

De acuerdo con el alto funcionario estadounidense, Ortega "está virtualmente en guerra con la iglesia católica" y personas "armadas con machetes (...) han atacado templos y propiedades de la iglesia".

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"Obispos y sacerdotes han sido físicamente atacados por la policía", afirmó el mandatario.

Al intervenir en una ceremonia sobre el estado de la libertad religiosa en el mundo, Pence apuntó que altos representantes católicos en Nicaragua "han tratado de impulsar un diálogo nacional" en el país.

La Conferencia Episcopal nicaragüense (CEN) había propuesto una agenda para negociar una salida a la crisis política en el país centroamericano, que incluía el anticipo de las elecciones presidenciales.

El país es sacudido por una oleada de protestas y violencia que, según fuentes coincidentes, ya dejaron un saldo de por lo menos 300 muertos.

En ese contexto, la tradicionalmente influyente iglesia católica buscó situarse como un interlocutor entre gobierno y opositores, aunque las relaciones se mantienen delicadas.

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En una entrevista que ofreció esta semana a la cadena estadounidense de televisión FoxNews, Ortega negó las denuncias sobre hostigamiento a religiosos y templos católicos.

"Ningún nicaragüense ha muerto en ninguna iglesia. Ni un solo nicaragüense ha muerto en ninguna iglesia. Eso es falso", insistió Ortega.

También dijo que es erróneo afirmar que los sacerdotes están siendo atacados.

"No hay un solo sacerdote al que persigamos", subrayó Ortega, y agregó que agradecía los esfuerzos de la iglesia católica para mediar en las conversaciones entre su gobierno y los grupos opositores.

El martes, Pence ya había recurrido a la red social Twitter para asegurar que la violencia en Nicaragua era "patrocinada" por el gobierno de Ortega.

"La violencia patrocinada por el Estado en Nicaragua es innegable. La propaganda de Ortega no engaña a nadie y no cambia nada. Más de 350 muertos a manos del régimen", apuntó el vicepresidente.

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Pence escribió que Estados Unidos "pide al gobierno de Ortega que ponga fin a la violencia AHORA y celebre elecciones anticipadas: ¡el mundo está mirando!".

Hasta ahora, EE.UU. ha revocado una veintena de visados a funcionarios y otros individuos implicados supuestamente en la violencia y, además, ha sancionado a tres altos cargos nicaragüenses cercanos a Ortega, entre los que figura el jefe de la Policía Nacional, Francisco Díaz.

Al ser preguntado esta semana por Efe, un alto funcionario del Departamento de Estado rechazó detallar si EE.UU. impondrá más sanciones.