•  |
  •  |
  • EFE

Cerca del 90 por ciento de los estudiantes de la estatal Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua en la ciudad nicaragüense de León no acudirá el llamado a reinicio de clases hecho por las autoridades, mientras se mantenga la crisis que ha dejado entre 295 y 351 muertos en protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega

"Los estudiantes nos hemos declarado en desobediencia estudiantil", informó hoy el Movimiento Estudiantil 19 de Abril UNAN León, ante el reinicio de clases a partir del sábado próximo decretado por las autoridades de la casa de estudios.

Las clases en la UNAN están suspendidas desde el pasado 20 de abril, dos días después de que estalló la revuelta popular. De momento solo el núcleo de esa universidad pública en León ha llamado a reanudar las clases sabatinas y las regulares semanales.

"Este próximo sábado y lunes volveremos a hacer resistencia al llamado de regreso a clases de las autoridades universitarias y los dirigentes del Centro Universitario de la Universidad Nacional (CUUN), marionetas del régimen", sostuvo el Movimiento Estudiantil 19 de Abril UNAN León en un comunicado.

De acuerdo con ese grupo, aproximadamente el 90 por ciento de los 25.000 estudiantes de la UNAN-León, al noroeste de Nicaragua, se han declarado en rebeldía. Los estudiantes temen que las autoridades universitarias y los miembros del CUUN, que son afines a Ortega y supuestamente llevan más de 5 años sin avanzar en sus clases, tomen represalias en contra de los que se han manifestado contra el Gobierno.

Argumentan que las autoridades universitarias anunciaron el establecimiento de una "oficina de seguridad" interna en la UNAN, que los estudiantes creen que sería un aparato policial paralelo a la Policía Nacional dentro de los recintos. La desobediencia estudiantil también es una protesta por el ataque armado de más de 13 horas al campus la UNAN-Managua el pasado viernes 13, en el que murieron 2 estudiantes por disparos certeros en la cabeza y el pecho.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha responsabilizado al Gobierno de Nicaragua por "asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, malos tratos, posibles actos de tortura y detenciones arbitrarias cometidos en contra de la población mayoritariamente joven del país", con el apoyo del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh), pero el Gobierno nicaragüense lo niega.

Nicaragua atraviesa la crisis sociopolítica más sangrienta desde la década de los años de 1980, también con Ortega siendo presidente. Nicaragua la crisis sociopolítica más sangrienta de su historia en tiempos de paz, y la peor desde la década de los años de 1980, también con Ortega siendo presidente.