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Decenas de periodistas de medios independientes protestaron este lunes en Managua exigiendo que se respete la libertad de prensa y que cesen los ataques y detenciones ilegales contra profesionales de la comunicación. 

El plantón se realizó en la rotonda El Periodista y reunió a hombres y mujeres de prensa escrita, radio, televisión y medios digitales. 

La actividad se dio un día después de que en Granada el periodista de Canal 10, Roberto Collado, fuera secuestrado y golpeado por civiles armados encapuchados, simpatizantes del Gobierno de Daniel Ortega. Collado fue posteriormente liberado. 

Canal 10 también ha denunciado que su corresponsal en Jinotega, Paco Espinoza, tiene orden de captura por la Policía Nacional por lo que se encuentra huyendo.

“Somos periodistas, no somos terroristas”, “No más censura” y “No más detenciones ilegales” fueron algunas de las consignas que gritaron en una manifestación respaldada por pobladores de Managua. 

El periodista Luis Galeano denunció que se mantiene “una campaña sucia” y de desprestigio contra los periodistas nicaragüenses que no son afines o no trabajan en medios del Gobierno para tratar de “reducirnos”, “sentir vergüenza” e “intimidar a nuestras familias”, sin embargo señaló que el reto es seguir trabajando con profesionalismo.

Riesgos laboral 

En los últimos tres meses periodistas de El Nuevo Diario y otros medios de comunicación nacionales y extranjeros, han sido víctimas de agresiones verbales y físicas, robos de equipos y persecuciones por parte de policías y parapolicías al momento de cubrir las protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega. En abril pasado el periodista blufileño Ángel Gahona fue asesinado. 

“En Nicaragua no puede continuar la represión, el asedio y represión contra periodistas. Nosotros únicamente informamos lo que está pasando, no tenemos afinidad política en nuestros contenidos y debemos ser respetados”, dijo Wilmer Benavides de Canal 12.

Álvaro Navarro, del medio digital Artículo 66, señaló que el ser víctimas de medidas represivas, persecución y amenazas de parte de órganos del Estado y fanáticos a través de redes sociales, “causa mucha preocupación en el gremio”.

No claudicarán 

Sin embargo, “en la medida que los periodistas sean amenazados, estamos en la obligación de hacernos más visibles, no vamos a dejar de hacer nuestro trabajo porque para eso fuimos formados y es nuestro sustento de vida”.

Ivette Munguía, del diario La Prensa, sostiene que en los últimos tres meses el ejercicio periodístico “se ha venido criminalizando”.

“Mi experiencia ha sido frustrante y decepcionante en el sentido que en dos ocasiones he sido golpeada por la Policía, ni siquiera han sido simpatizantes del Gobierno, como le ha ocurrido a otros colegas, en mi caso me han agredido los que se supone que nos deberían de proteger”, expresó.  

“No tener adonde acudir a denunciar es frustrante”, lamentó la periodista.

Reneé Lucía Ramos, corresponsal de la agencia de noticias EFE en Nicaragua, fue agredida físicamente por agentes policiales mientras daba cobertura a una protesta en el sector de la UNI en mayo pasado. 

Ramos resume la petición del gremio periodístico que protestó este lunes en Managua. “Que nos dejen trabajar libremente sin ser agredidos o insultados. Los periodistas nos limitamos a decir lo que le sucede a los demás y solo por eso hemos sido blanco de todo tipo de agresión. Esto debe parar”, concluyó.