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Trabajadores del Hospital Santiago de Jinotepe denunciaron 10 nuevos casos de despidos injustificados, con lo que sumarían 50 los empleados de la salud cesanteado en menos de una semana en este centro asistencial.

Entre los nuevos despedidos hay médicos, personal de enfermería y de apoyo. Uno de ellos, Bismarck Ramos, camillero del Hospital Santiago y miembro de un sindicato, calificó de “arbitrario” el proceder de las autoridades del centro asistencial.

“A mí se me están violentando mis derechos, me despidieron incumpliendo las leyes del fuero sindical, no lo respetaron. Además, en las cartas no se dicen las causas de los despidos. Yo lo único que hice en uno de mis turnos fue trasladar a los pacientes heridos desde la sala de emergencias hacia el quirófano”, alegó Ramos.

Denunció que durante dos meses el hospital estuvo sin dirección, sin comida y con poco abastecimiento de medicinas, y los médicos tuvieron que seguir con sus labores.

“La comida en esos dos meses fue arroz y frijoles, ellos nos acusan de habernos tomado el hospital, pero no es así; dimos la cara por los que estuvieron ausentes durante dos meses, ahora nos despiden arbitrariamente”, declaró el camillero.

Blanca Abud Narváez, quien se desempeñó como asistente de servicios administrativos por 17 años en el centro asistencial, reveló que la hicieron trabajar un turno de 24 horas y al finalizar esta jornada le entregaron la carta de despido.

“Yo entré el domingo a mi turno, salí en la mañana del lunes, ya mi carta estaba lista, pero ellos (las autoridades) muy tranquilos me hicieron trabajar por 24 horas. Yo si lo digo y lo sostengo, me corrieron seguramente porque participé en varias marchas azul y blanco, también por pensar diferente, pero seguimos adelante y más unidos que nunca”, dijo Abud.

Los despedidos denunciaron que las autoridades les entregaron las cartas de preaviso, pero no les informaron nada sobre las liquidaciones que les deben pagar.

Clínica también

“Ya no se sabe nada, porque si fuera por razones distintas a las que nos están despidiendo, entonces amparados en la Ley del Ministerio del Trabajo nos tendrían que liquidar en 10 o 15 días, pero como ahora esto se hizo político, no sabemos”, expresó el cirujano Julio Sánchez, quien laboró por más de 25 años en el hospital Santiago.

En el Hospital de El Maestro, que presta servicios como clínica privada en Diriamba, también realizaron despidos. Al menos tres médicos fueron separados de sus puestos allí.

La radióloga Indira Martínez Robleto, una de las afectadas, aseguró que tomaron represalias en su contra después de participar en las marchas antigubernamentales en Carazo y Managua.

“El hospital es privado, pero es del Gobierno; como mi desempeño es distinto al de los demás, yo no atiendo pacientes heridos, pero sí participé en las marchas porque pienso que tenemos libertad de expresión, libertad de pensamiento y pedimos por vivir en democracia”, expresó Martínez.

La doctora añadió que los otros dos médicos despedidos de este centro asistencial tenían más de 5 años de prestar sus servicios médicos especiales.

Marchan en apoyo a médicos despedidos

Pobladores, universitarios y médicos autoconvocados marcharon este martes en solidaridad con el personal médico de León, Carazo, Jinotega y Managua que ha sido despedido de los hospitales públicos.

“No somos terroristas, somos especialistas”, coreaban los protestantes que recorrieron un trecho de una avenida en el sureste de Managua.

Los protestantes con gabachas blancas se concentraron en el monumento a Alexis Argüello, alzando pancartas con leyendas como “Son médicos, no eran delincuentes”, “Ni un despido más”, “Para un doctor, un paciente es un paciente. Aquí no hay buenos ni malos” y agitaban banderas azul y blanco para exigir el reintegro de sus colegas.

Los médicos afirmaron que hasta la fecha el Ministerio de Salud ha despedido de manera ilegal a cerca de cien personas, entre médicos, enfermeras, auxiliares de enfermería.

“Esta es una marcha en apoyo para nuestros colegas que fueron despedido y exigir que sean reintegrados, porque desde cuándo el salvar vidas se ha convertido en un delito de terrorismo”, dijo el pediatra Abraham Villanueva. 

El pediatra lamentó que el Gobierno no valore tantos años de estudio para servir al pueblo en sus necesidades, porque el salvar vidas es su misión, es su formación y se han preparado más de 18 años para ser especialista.

“Vamos a salvar militares, policías, a la población y a todo aquel que lo necesite, no importa su credo, religión, raza, partido político. Es lamentable que el Gobierno haya tomado esa decisión cuando sabe que el pueblo es el único perjudicado. Y al Gobierno le digo: no más despidos”, declaró el médico.

Una estudiante de Bioanálisis Clínico, quien pidió el anonimato, expresó que es injusticia lo que han hecho con los médicos, porque como cuerpo médico hacen un juramento hipocrático que es salvar vidas y el humanismo es primero, antes de un partido político.

“Como futuro de Nicaragua apoyo a los médicos que el Gobierno ha despedido, porque no me gustaría que me pase esto a mí. El Gobierno debería ponerse la mano en la conciencia, porque ellos tienen familia, tienen hijos, son profesionales y no les gustaría que les pase lo mismo”, dijo la estudiante.

Los médicos temen más despidos porque, afirman, en hospitales capitalinos ya circulan listas que harán efectivas en los próximos días.