Luis Galeano
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Roberto Rivas, presidente del Consejo Supremo Electoral, CSE, no ha presentado su declaración de probidad ante la Contraloría General de la República, CGR, desde el año 2000, según informó el titular del ente fiscalizador Guillermo Argüello Poessy. El contralor indicó que se enteraron de esta situación después que el Director de Probidad, Juan Carlos Su, le informara que no existen los expedientes de la declaración de patrimonio de Rivas, a quien le han pedido que la presente, sin obtener respuesta hasta el momento.

"La única declaración de probidad que tenemos del doctor Rivas es la del año 2000, es decir no ha presentado la del 2005 cuando fue reelecto" manifestó Argüello, atribuyendo la información a lo dicho por Su. El presidente de la CGR señaló que la Ley de Probidad de los servidores públicos es clara al establecer que todo funcionario del Estado está en la obligación de rendir su declaración de patrimonio al asumir y dejar el puesto para el cual es contratado.

Su indicó que se enteraron de que Rivas no había brindado la información desde mayo del 2008 cuando le requirieron la rendición de patrimonio, aunque el presidente del CSE respondió que ya se la había entregado y que tenía constancia de ello. "Ante esa afirmación, nosotros le solicitamos que nos remitiera las copias de la constancia de la contraloría en la que demostraba que ya había presentado la nueva declaración, pero es la fecha y estamos esperando".

Esta información sale a luz pública al momento en que los contralores dispusieron revisar las declaraciones de probidad de todos los ministros y viceministros de los entes autónomos descentralizados, incluyendo la del presidente Daniel Ortega y el vicepresidente Jaime Morales Carazo.

Costosas propiedades del presidente del CSE
Rivas ha sido señalado de enriquecimiento ilícito, fraude aduanero en la introducción de un yate lujoso, peculado y malversación de caudales públicos. Asimismo, algunos medios le han atribuido como de su propiedad una avioneta privada en la cual viaja constantemente hacia Costa Rica, donde tiene, junto a su esposa, acciones de sociedades anónimas bajo las que posee, entre otras propiedades, una mansión valorada en cerca de un millón de dolares en una zona exclusiva de San José.