•   Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

La algarabía típica de las fiestas agostinas acompañó a la imagen de Santo Domingo de Guzmán, este miércoles, en su arribo a la capital con un marcado ambiente de oración y recogimiento de los feligreses que oraron por una salida pacífica de la crisis política que afecta a Nicaragua desde abril.

 "Minguito" ingresa a la parroquia Santo Domingo en Managua

“Hoy le vengo a pedir a Santo Domingo para que llegue la verdadera paz a Nicaragua, que se acabe todo esto que estamos viviendo, este miedo, y que el Gobierno tenga la voluntad de oír a este pueblo para que todo esto (la violencia) se acabe”, dijo Claudia María Rodríguez, de 78 años y originaria del barrio San Sebastián de Managua.

La anciana, que este 1 de agosto cumplió 40 años de bailar ante la imagen, acompañó al santo durante las diez 10 horas que duró el recorrido, desde Las Sierritas hasta la iglesia de Santo Domingo en el centro histórico de Managua. Remarcó que la motivaron dos razones: pagar una promesa por un favor recibido mediante la intercesión de Minguito cuando tenía 38 años y rogarle para que el país salga de la crisis.

 Ortega compara protestas con acciones de ISIS

Octavio Vargas llegó desde Masaya, una ciudad que sufrió los embates policiales y parapoliciales en los últimos tres meses, este hombre de 56 años dijo que su fe lo trae a Managua cada 1 de agosto, pero que esta vez “es diferente”.

“Cada año uno viene con la alegría de pagar promesa, bailarle y pedirle algún milagro personal, pero este año sinceramente le estamos pidiendo por el pueblo de Masaya que ha sufrido bastante, para que Dios ayude a toda la gente que se ha ido del país por miedo, para que todo esto pase y podamos tener nuevamente libertad”, expresó.

El Cacique Mayor

Pese a su mala condición de salud, Óscar Ruiz, el “Cacique Mayor”, también le bailó a Minguito, como ha hecho durante 54 años consecutivos.

Vestido con coloridas plumas, taparrabo y caites, el Cacique Mayor se abría paso con dificultad entre la multitud que con algarabía acompañaba a Minguito. Se le veía enfermo, pero con mucho voluntad de acompañar al santo.

 SOS Nicaragua se expande a nivel mundial con protestas cívicas y llamativas

La peaña de Santo Domingo fue adornada este año con flores amarillas y blancas, los colores de la iglesia.

En la romería también se escucharon expresiones de respaldo a los obispos de la Conferencia Episcopal, quienes han actuado como mediadores y testigos del diálogo nacional.

Vaquitas, diablitos, inditas y otros personajes típicos que acompañan la procesión de Santo Domingo no faltaron, pero esta vez, además de danzar, oraban alrededor de la imagen.

Esta celebración, la número 133 que Managua dedica a su patrono, fue convocada por la Iglesia bajo el lema "con Santo Domingo de Guzmán peregrinamos con Esperanza", en alusión a la situación política de Nicaragua.

Menos tiempo

Otra particularidad de la procesión fue el recorte del tiempo en la traída de Santo Domingo. Las pausas para bailarle al santo no sobrepasaron los 15 minutos, pero se cumplieron en los puntos que manda la tradición.

Debido a la situación de inseguridad en el país, el padre Boanerges Carballo explicó que se aceleró el paso de la procesión “para que la mayor parte de las personas puedan regresar a sus casas aún con la luz del día”.

 CIDH dice que número de muertos por crisis en Nicaragua es respaldado y no “inventado”

"Les invitamos a unirnos en oración por nuestra nación y de manera especial por las víctimas y sus familias de esta crisis que estamos viviendo", instó el párroco de Las Sierras.

La Policía Nacional mantuvo poca presencia durante la procesión de Santo Domingo y faltó el cordón de seguridad al alrededor de la imagen, como tradicionalmente lo hacía.

La alcaldesa de Managua, Reyna Rueda tampoco asistió. La mayordomía de las fiestas patronales de Managua, que se realizan del 1 al 10 de agosto, este año está a cargo de los párrocos Boanerges Carballo y Juan José Nolazco.