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Con la aprobación de veinte países, la Organización de Estados Americanos (OEA) creó este jueves una comisión especial para contribuir a la búsqueda de soluciones a la crisis de Nicaragua. Solo cuatro países votaron en contra, incluyendo la propia Nicaragua.

El grupo de trabajo que dará seguimiento a la situación de Nicaragua aún no está conformado, pero los representantes de Estados Unidos, Costa Rica, Brasil y Chile expresaron interés.

Según el texto aprobado, la comisión estará compuesta por un representante de cada grupo regional y otros Estados miembros. La designación de los integrantes estará en manos de la Presidencia del Consejo Permanente de la OEA, y estos deben ser anunciados a más tardar el próximo 10 de agosto.

Con 20 votos a favor, el Consejo Permanente de la OEA aprobó la creación de un Grupo de Trabajo para atender la crisis de Nicaragua. EFE\END

El canciller nicaragüense Denis Moncada rechazó la creación del grupo de trabajo, señalando en reiteradas ocasiones que la resolución que se discutía era parte del “hostigamiento” y el “revanchismo político diplomático” de los países impulsores contra Nicaragua.

La presidenta del Consejo Permanente, Rita Hernández, aseguró que los miembros de la comisión serán escogidos teniendo en cuenta la diversidad de criterios y la representación geográfica equitativa.

La de este jueves fue la quinta sesión que celebró el Consejo Permanente de la OEA para abordar la crisis de Nicaragua, que inició en abril pasado y ha cobrado la vida de más de 300 personas.

El pasado 18 de julio se aprobó una resolución que condenaba la violencia perpetrada por la policía, grupos parapoliciales y otros actores y se exhortaba al Gobierno de Nicaragua a poner fin a la violencia.

En concreto, el grupo de trabajo se aprobó en el Consejo Permanente de la OEA para coadyuvar al proceso de diálogo nacional en Nicaragua a través de “medidas de apoyo, acompañamiento y verificación”.

A favor votaron Antigua y Barbuda, Argentina, Bahamas, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Guyana, Honduras, Jamaica, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Santa Lucía y Uruguay. Se superó el umbral de los 18 votos que se necesitaban para que fuera aprobada.

EE. UU.: “Supervisión más intensiva”

El representante de Estados Unidos, Todd Robinson, aseguró que la resolución reafirma que los Estados miembros de la OEA están comprometidos a trabajar juntos para buscar soluciones a los problemas de los “pueblos amigos”.La votación de la OEA.

“Estamos organizando una supervisión más intensiva de los esfuerzos multifacéticos de la OEA para garantizar que sigan dando respuestas a la situación sobre el terreno en Nicaragua (…). Ahora, más que nunca, los ojos del mundo están enfocados en cómo la OEA responde a la crisis en Nicaragua”, aseguró.

“Solo a través de los mecanismos fuertes, con respaldo internacional, se puede evitar una escalada mayor de la violencia y crear condiciones más propicias para una solución encabezada por Nicaragua”, destacó Robinson, también asesor para asuntos de América Central del Departamento de Estado.

La embajadora de Argentina ante la OEA, Paula Bertol, señaló que la resolución aprobada por el Consejo Permanente “es una medida complementaria de todas esas acciones que están en curso, involucrando la mano amiga de otros miembros a quienes deben coordinar sus acciones con otros foros y organismos regionales e internacionales, también preocupados por esta situación”.

El texto aprobado estipula que el Grupo de Trabajo de la OEA deberá coordinarse con los esfuerzos en curso de la organización, como el Mecanismo de Seguimiento para Nicaragua (Meseni) y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), así como con el Sistema de Integración Centroamericana (SICA).

Nicaragua cierra puertas

Al inicio, el canciller Denis Moncada pidió que se suspendiera la sesión extraordinaria del Consejo Permanente porque no contaba con su anuencia.

“Rechazamos en toda y en cada una de sus partes esta resolución que no tendrá ninguna validez ni carácter vinculante para Nicaragua”, sostuvo el canciller, destacando que las autoridades nicaragüenses “no recibirán en su territorio a ninguna comisión especial o grupo de trabajo o como se quiera llamar, que organice este Consejo Permanente sin la voluntad expresa del Gobierno de Nicaragua”.

El discurso de Moncada, que calificó de “injerencismo” las acciones de seguimiento que se aprobaron, fue rebatido por varios diplomáticos, incluyendo Andrés González, el embajador de Colombia ante la OEA.

“No compartimos que se trate de una acción injerencista e intervencionista, se trata de cumplir con los deberes sustanciales que hemos asumido para la garantía de los derechos humanos, para la garantía de las libertades públicas en nuestro continente y para la garantía del acceso a la justicia”, refirió González, quien añadió que la OEA “ha asumido su compromiso histórico” de defender la democracia en la región.

Moncada replicó que si algún compromiso histórico sigue cumpliendo la OEA es “ser el ministerio de colonia diseñado por los Estados Unidos para ejercer permanentemente su intervención, su injerencismo”.

La posición de Moncada esta vez solo fue respaldada por los representantes de Bolivia, Venezuela y San Vicente y las Granadinas, los mismos países que junto con Nicaragua representaron los únicos cuatro votos en contra de la resolución.

Ocho países decidieron abstenerse y otros dos se ausentaron de la sesión. 

Alianza ve oportunidad para retomar el diálogo

Noelia Celina Gutiérrez, José Isaac Espinoza y EFE

La Alianza Cívica de Nicaragua, que participa en un diálogo con el Gobierno para superar la crisis del país, dio su apoyo al "grupo de trabajo" de la Organización de Estados Americanos (OEA) que ayudará a buscar la solución al conflicto, que ha cobrado cerca de 300 vidas.

"Desde la Alianza Cívica respaldamos la conformación del 'grupo de trabajo' para Nicaragua por parte del Consejo Permanente de la OEA", informó la organización, en sus redes sociales.

La OEA celebró una sesión extraordinaria por la situación en Nicaragua, Archivo/END

José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), advirtió que aunque el Gobierno rechazó este jueves la creación del Grupo de Trabajo de la OEA, “habrá que ver cuál va a ser la respuesta cuando venga la solicitud oficial” de los miembros del grupo para visitar el país.

Ernesto Medina, académico y asesor de la Alianza Cívica por la Democracia y la Justicia, aseguró que esta es “una oportunidad más que se le da al Gobierno de buscar una salida en un marco de no más derramamiento de sangre, con el apoyo de la comunidad internacional”, y espera que “el Gobierno recapacite y aproveche la oportunidad del diálogo”.

“Si el Gobierno se sigue negando, lo más probable es que las presiones internacionales van a aumentar”, advirtió Medina.

El exdiplomático Bosco Matamoros dijo que “es cuestión de tiempo que haya una comunicación activa entre el grupo de trabajo (creado ayer) y el Gobierno de Nicaragua”, porque las implicaciones que tendría no acoger a este grupo podrían ser perjudiciales.

“Este grupo de trabajo tiene una relevancia político diplomática muy importante”, señaló Matamoros.

“Yo tengo la confianza de que va a haber voluntad política”, expresó, recordando que antes de invitar a los organismos internacionales de derechos humanos, el Gobierno también se había mostrado reticente ante esa opción.