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Al menos 55 mujeres han muerto de forma violenta en Nicaragua en lo que va del año: 40 en el marco de las relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres, y quince a manos de policías y grupos de civiles armados, en el contexto de la crisis sociopolítica que atraviesa el país, informó la organización Católicas por el Derecho a Decidir (CDD).

Los primeros cuarenta asesinatos, que la CDD califica como femicidios, aumentaron en un 38% con respecto al año pasado.  En el mismo periodo de 2017, la organización contabilizaba 29 de estos crímenes.

La ley 779, “Ley Integral contra la violencia hacia la mujer”, en sus últimas reformas limita los femicidios a los cometidos por parejas o exparejas de las víctimas. En ese sentido, de los 40 asesinatos que recuenta CDD, 16 fueron cometidos por las parejas de las víctimas y 5 por sus exparejas. Los demás fueron cometidos por hombres no identificados (11), otros conocidos (5), un hijo, un hijastro y un nieto. Entre abril y julio ocurrieron 17 muertes violentas de mujeres. 

Desde abril, mes en que iniciaron las protestas en el país, también se han reportado otros 15 asesinatos de mujeres por parte de agentes policiales y paramilitares, informó la organización CDD. Además, cinco niñas de entre 2 y 15 años también fueron víctimas de estos grupos armados. 

Los asesinatos a manos de estos grupos que operan con inmunidad han cobrado decenas de vidas de manifestantes contra el Gobierno y de civiles en diferentes departamentos del país. Los datos de CDD indican que los crímenes contra mujeres ocurrieron en Managua, Masaya, Madriz, Chontales, Región Autónoma de la Costa Caribe Norte y León. 

Asesinada por expareja

El último caso se hizo público el pasado martes 31 de julio. La víctima fue Carla Valladares, de 34 años, quien fue encontrada con un mecate atado alrededor del cuello  dentro de la vivienda donde habitaba, en el barrio capitalino de Villa Reconciliación, en Managua.  

Los vecinos aseguraron que Valladares tenía dos años de habitar en la casa junto a su pareja, Santos Antonio Benavides Sosa, de 38 años, de quien no se tiene pistas desde el sábado pasado. Presuntamente, este habría discutido con su pareja ese mismo día. 

“Ellos mucho discutían, desconozco porqué, pero ese hombre mucho le pegaba. En diciembre le quebró un pie, la mujer se fue, pero al mes regresó porque decía que lo quería y que él podía cambiar”, relató una vecina que solicitó omitir su nombre.

La hija mayor de Benavides, una adolescente de 14 años, aseguró que “Él (Benavides) la estaba ahorcando y la tenía prensada en la cama. Después me dijo que me fuera donde una vecina, entonces me sacó de la casa el sábado en la mañana, supongo que para que yo no los escuchara discutir y me despedí de los dos. Ella estaba empacando su ropa para irse”, relató.

Valladares dejó en la orfandad a una menor de 7 años, que habita en Costa Rica Junto con su abuela materna.