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Monseñor Carlos Avilés, mediador y testigo de la Comisión de Verificación y Seguridad del diálogo nacional, expresó que el trabajo de campo de este comité se interrumpió porque el Gobierno dejó de responder a las solicitudes para mediar en la libertad de personas detenidas.

Además, Avilés sostuvo que el Gobierno todavía no avala una petición para visitar los lugares más afectados durante la “operación limpieza”, realizada por la policía y parapoliciales que removieron tranques y barricadas en distintas ciudad del país.

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“El Gobierno dejó de responder, pero seguimos enviándole propuestas a través de la Cancillería (de la República). En un inicio hubo comunicación, nos decían ‘vamos a entregarles a tantas personas, lleguen a El Chipote’, y ahí se firmaba un acta de entrega, pero eso se interrumpió desde hace días”, dijo Avilés.

La “operación limpieza” terminó hace unas semanas y la Comisión de Verificación hizo un plan para visitar los lugares más afectados por la violencia, para ver cuáles han sido las consecuencias.

“Queremos recoger denuncias de las afectaciones de amboslados, de las que dice el Gobierno que sufrió y de los ciudadanos que protestaban, pero el Gobierno no responde a nuestra solicitud”, recalcó Monseñor Avilés.

 Avilés reiteró que la intención es visitar lugares como Masaya, Jinotepe, Diriamba, Jinotega, Granada, León, Matagalpa, donde la violencia recrudeció durante la “operación limpieza”.

Aún se sienten amenazados

La Comisión de Verificación y Seguridad nació el pasado 16 de junio en el seno del diálogo nacional, junto a la mesa electoral y la mesa judicial, que no han funcionado desde el pasado 8 de julio.  

El equipo de la Comisión de Verificación ha trabajado en la coordinación de acciones “bajo las directrices que recibimos de los obispos”, dijo monseñor Avilés. Una repuesta positiva del Gobierno para visitar los lugares

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afectados por la violencia es clave, porque “todavía nos sentimos amenazados si le han dicho a los obispos golpistas por el simple hecho de ayudar a la gente en los templos”, sostuvo Avilés.

 “Todavía sentimos la amenaza. En el momento de la crisis fue más radical, pero en la actualidad no nos sentimos seguros, aún recibimos denuncias de que paramilitares andan dete-niendo personas, secuestrando pobladores. La gente está aterrorizada, no sé de qué tipo de normalidad se pueda estar hablando en el país”, reiteró el presbítero. 

“Durante la operación limpieza estuvieron en riesgo muchos sacerdotes, unos tuvieron salir de las iglesias y no han podido regresar, porque los han amenazado a ellos y a sus familiares, unos 10 sacerdotes de la Arquidiócesis de Managua recibieron amenazas directas y está la parte mediática, con las calumnias que señalan a los sacerdotes como torturadores y  terroristas”, reiteró.