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Con mucho fervor los capitalinos acompañaron y bailaron por los barrios orientales a Santo Domingo de Guzmán, patrono de Managua.

Chicheros, gigantonas y los devotos ataviados con taparrabos y pintados con aceite negro no fallaron en la celebración religiosa que este 2018 cumple 133 años y que se desarrolla bajo el lema "Peregrinamos con esperanza".

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La imagen de Santo Domingo de Guzmán salió desde las 6:00 a.m. de la iglesia Santo Domingo, ubicada en el barrio del mismo nombre, y fue conducida por las calles capitalinas en un ambiente sobrio, con respecto a la tradición, debido a la crisis que ha dejado al menos 317 personas fallecidas en los últimos tres meses.

"Lo bueno es que los que estamos aquí no olvidamos al santo. Él nos hizo milagros y tenemos que pagar nuestra promesa, esto nace de nuestro corazón", comentó  Cristina Ayala, de 45 años, quien desde hace dos décadas le paga promesa al santo.

José Davil Urbina, miembro del Comité Tradicionalista de Cargadores de Santo Domingo en Managua, indicó que este año la fiesta de Santo Domingo se ha concentrado más en la religiosidad que en los festejos, por tanto hubo menos jolgorio, pero más devoción y respeto, indicó.

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Óscar Romero lleva 29 años como parte del Comité Tradicionalista y destacó que estas festividades se han desarrollado en calma y tranquilidad, con poca pólvora y sin incidentes de ningún tipo, a pesar de la poca presencia policial.

Devotos de Minguito lo acompañaron en su recorrido por los barrios orientales de Managua.

Este sábado, Santo Domingo de Guzmán visitó los barrios 19 de Julio y Los Ángeles; pasó por el mercado Oriental hasta los semáforos del Gancho de Caminos, en el barrio Campo Bruce, y siguió por La Tenderí, Larreynaga, San José Oriental, San Luis y otros.

Luego, la imagen regresó a la iglesia Santo Domingo, de donde bajará hasta el próximo viernes, 10 de agosto, para retornar a su templo en Las Sierritas.