•   Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

En Diriamba, desde el 12 de julio, Geisson Canizales Hernández está desaparecido y su hermano Vidal José fue sacado de su casa con violencia hace nueve días y lo acusan de terrorismo, crimen organizado, secuestro y torturas.

“Vivimos en zozobra”, dice angustiada Aída Hernández, madre de los dos jóvenes, quien no se explica por qué su familia es objeto de este tipo de represalias. Su esposo, Osvaldo Canizales también ha sido retenido e investigado, y a su casa han llegado en tres ocasiones encapuchados y policías para requisar, sin portar una orden legal que justifique el allanamiento.

 Cardenal Brenes descarta participación unilateral de obispos en diálogo de Nicaragua

"Mi hijo (Vidal José) está en la Policía de Jinotepe, a él se me lo llevaron de mi casa. La Policía solo dijo que lo iban a investigar y que en 48 horas me lo iban a regresar. El susto de nosotros fue que al darse ese tiempo, ni siquiera nos avisaron que lo llevaron al juzgado a realizarle audiencia inicial acusado de un montón de delitos”, denunció Aída Hernández.

Aída Hernández, muestra la foto de su hijo Vidal José, quien es acusado de terrorismo.

Afirma que Vidal José “no es ningún delincuente” y que, durante las protestas antigubernamentales, el joven ha continuado trabajado como cobrador de un microbús de la cooperativa Coodevo.

“Nunca anduvo metido en nada (protestas ni tranques), todo lo que están haciendo con él es injusto", dice entre lágrimas la madre.

Aída decidió hacer público este problema cuando supo que Vidal José está siendo golpeado en la cárcel, tal como él le contó a su esposa, Alba Ortiz Sandino, quien presentó una queja ante el jefe de la Policía Nacional del departamento de Carazo.

 Ángel González propuesto para Ley Magnitsky

Vidal es acusado de ser coautor de secuestro simple, crimen organizado en concurso real del delito de entorpecimiento de servicio público y tortura en perjuicio del Estado de Nicaragua y José Roberto Castro Flores y José Antonio Palacios Velásquez, ambos trabajadores de la Alcaldía de Diriamba.

"No hay pruebas que condenen a mi hijo en nada, la Policía presenta unos videos donde solo se ven los pies de varias personas; pruebas de que mi hijo andaba en eso, no habrá porque nunca anduvo (en marchas ni tranques)", aseguró Hernández.

¿Qué pasó con Geisson?

Sobre el destino de Geisson, su familia conoció hace 25 días versiones de testigos de su supuesta captura, pero las autoridades no lo han confirmado.

“Varias personas me dijeron que se lo habían llevado en una camioneta por el lado del barrio La Libertad”, relató su padre, Osvaldo Canizales, quien se encuentra preocupado por la suerte de su hijo de 24 años.

 Atentado contra Maduro es también contra Nicaragua, dice canciller

Osvaldo también cuestiona el ensañamiento con su familia: “A mí me están acusando de fabricar lanzamorteros, solo porque soy soldador. Ya revisaron mi casa hasta el último rincón y no han encontrado nada, ya me presenté a la estación policial y ellos me tomaron fotos de frente y de lado”, contó.

“Yo no tengo miedo porque soy inocente”, enfatizó Osvaldo Canizales. “Quiero que dejen libre a mi hijo Vidal y que me den razones de Geisson; vivos se los llevaron y así me los tienen que entregar".

La familia Canizales Hernández ha denunciado su caso ante distintas organizaciones de derechos humanos y temen por la vida de sus hijos y del resto de la familia.

"Vivimos en zozobra todos los días, aquí hay cuatro niños que cada vez que viene la policía a la casa lloran, se corren, ya están traumados, no sabemos qué día vuelven”, expuso Aída Hernández, admitiendo que denunciar el caso podría exponer a su familia a más represalias.

“Ya tuve que sacar del país a mi hijo menor, por miedo a que se me lo lleven también acusado de delitos que ni siquiera sabemos que existen; es absurdo todo lo que están inventando", añadió Hernández.